50 AÑOS MADRUGANDO
(Breve resumen de los 50 años del Sestao Alpino Club)

 
Cuando una Sociedad cumple 50 años de vida, sólo los socios más veteranos suelen tener conocimiento de cómo surgió y se formó. Y, con el paso del tiempo, muchos de los acontecimientos, anécdotas, detalles, etc. que formaron ese surgir, desgraciadamente se pierden cuando no queda ya nadie que los viviese. Ha sido nuestra intención intentar rescatarlos, al menos una pequeña parte, porque conforman un aspecto importante de la memoria del club.
 
Aunque con la limitación de la falta de espacio quisiéramos, desde la Junta Directiva, ofrecer una pequeña síntesis de los 50 años de nuestro club, esperando que éste trabajo pueda tener continuidad en lo sucesivo y se amplíe hasta llegar a formar la completa historia que el Sestao Alpino Club merece tener.
 
Mediados de 1952 (malos tiempos para la lírica). 23 mendizales, en su mayoría sestaotarras, deciden crear una Sección de Montaña en el seno de la Sociedad Deportiva San Pedro. Tras ser nombrado por la Delegación Nacional de Deportes, el día 22 de Octubre el primer Presidente, se piden a la Jefatura Superior de Policía de Bilbao los obligatorios permisos para celebrar el 8 de Diciembre, en Pico Mayor, un emotivo acto consistente en la colocación de un buzón alpino y un homenaje a un antiguo montañero de la localidad. Momento éste que ha llegado con el tiempo a considerarse como fecha oficial de nacimiento del club.
 
Van a ser, a partir de entonces, años difíciles pero de enorme ilusión. Difíciles porque a la precariedad de medios de la recién creada Sección (por ejemplo, deben concentrarse en diferentes locales del pueblo para poder hacer las reuniones y asambleas; el poco dinero existente sale de los bolsillos de los socios,...) se añade la precariedad socio-económica general (escasez de medios de transporte y vías de comunicación, que hacen que ir al monte sea casi un acto heroico; ausencia de cartografía fiable o de material de montaña adecuado,...).
 
Para compensar ésta surgirán el trabajo, el afán de mejora y la ilusión que sólo se dan cuando las personas creen en lo que están haciendo. Debido a éstos inconvenientes, las salidas sobre todo en los primeros años, son a montes cercanos: Jata, Gorbea, Aguja del Ahorcado, ... y llevan además todo un día entre ida y vuelta, pues deben usarse los trenes y el tranvía, así como unas madrugadas de dolor para poder enlazar unos y otros. Como curiosidades, decir que la primera salida colectiva que consta en Actas es la del 8 de Marzo del 53, al Ganekogorta, o que la salida al Cerredo y Laredo del 7 de Junio le supuso al club la cantidad de 2250 ptas.. en concepto de pago por el autobús.
 
Es ya en 1959 cuando se adopta el actual nombre de Sestao Alpino Club dejando de pertenecer al club San Pedro. Pero aún se tardarán 5 años en lograr un local que pueda considerarse adecuado. AHV ha construido, en el centro de Sestao, una barriada de casas y las diligencias de personas pertenecientes al club que trabajan en la empresa harán que se pueda alquilar una modesta lonja en dicha barriada. Total "sólo" hará falta desescombrar, picar, tabicar, rascar, embaldosar poner suelas, colocar un servicio, poner la instalación eléctrica, pintar, .... todo, claro está, a cargo de los propios socios. Pero por contra, son ya 148 los socios que hay en 1964, que ya recorren no sólo toda la península sino que, aunque a nivel individual, empiezan a hacer sus primeras salidas a Europa (Alpes, sobre todo). Son anos en los que el club va a ir asentándose al ir fijándose sus normas internas e ir ampliando sus propios servicios.
 
Aunque el balance de cuentas nunca será muy boyante, ni se pretende, no falta decisión y, pocos anos después, se acometerá la construcción de otro de los grandes objetivos: un refugio de montaña propio. Se descarta la zona de Gorbea pues empieza a estar muy explotada y, casi por casualidad, se encuentra un rellano en la zona alta del valle de Soba, que resultara el emplazamiento mas apropiado. Y de nuevo, un buen numero de socios contribuirá con su esfuerzo a la construcción del refugio. Poco a poco, pues no es broma irse hasta La Gandara en los días libres, mejorando sobre la marcha algunas ideas iniciales (se comprueba la dureza de los inviernos en esa zona), superando más de un contratiempo serio, .... es posible su inauguración en 1975. Su mantenimiento y mejora se intenta que sean constantes, aun hay en día, y en el 2025 habrá que renegociar con el Ayuntamiento del mencionado valle otro periodo de alquiler del terreno. Pero no adelantemos acontecimientos.
 
Nos hemos situado a finales de la década de los 70. El club va perdiendo algunos socios de los primeros tiempos pero se ven aparecer caras nuevas, al punto de ser casi 400 socios. Y ahora que son mas no pararan aquí y como esto se esta quedando pequeño ... pues a ampliar el local. Así, en 1978 se acondiciona una lonja contigua y se une con la ya habilitada, la que va a permitir, entre otras mejoras, tener un cuarto mayor para el material de montaña, una biblioteca que ira aumentando su fondo continuamente y, por que no?, también un pequeño bar, conformándose en su mayor parte la distribución actual. Que ya han pasado unos cuantos años nos la corrobora el dato de que el coste de la ampliación fue de 123.000 Ptas.
 
Los años siguientes van a ver aumentar la oferta de actividades del club (Sección infantil de Montana, concursos de Fotografía, Marchas reguladas, cursillos de montaña, etc.) abriéndose aun mas al resto del pueblo, como durante la Semana de Cine de Montana que anualmente se celebra o el ofrecimiento del refugio a los colegios del Municipio, para lo que a menudo resulta ser el primer contacto de los niños y niñas con el ambiente de la montaña.
 
Y llegaríamos así a los anos actuales, en los que no faltan los problemas y los retos (hacer frente a las nuevas demandas de los socios, lograr una mayor participación de la gente, hacer atractivo el club a la nueva generación, ...) pero en los que siguen dándose pasos adelante, como puede ser la reciente compra de los locales sociales, hecho que cierra lo iniciado en décadas anteriores.
 
Para finalizar este carta resumen, comentar que se han omitido deliberadamente las individualidades, aun a sabiendas de que muchas personas merecerían ser mencionadas por su esfuerzo y dedicación, pero entendemos el club como resultado de un quehacer colectivo.
PD.- Dedicado a los cuatro "socios fundadores" aun en el club y a todos los interesados en conocer la historia del Sestao Alpino Club.