COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN AL RESPECTO DE LAS NUEVAS REPRESALIAS

La Asociación para la defensa del Hospital Severo Ochoa, ante la nueva agresión perpetrada contra trabajadores compañeros nuestros por los mercenarios que, al dictado del consejero Lamela, fingen dirigir el Hospital, queremos hacer pública nuestra absoluta repulsa de los últimos ceses presuntamente decididos por la Dirección de Enfermería y manifestar públicamente:

  1. Que los tres trabajadores injustamente cesados, tienen demostrada sobradamente su capacidad organizativa en sus respectivos servicios desde hace muchos años, hasta trece en uno de los casos.
  2. Que cualquier justificación de sus ceses que pretenda basarse en su no idoneidad para los respectivos puestos, sólo cabe ser refutada como cínica y calumniosa; los años de servicio a plena satisfacción, no sólo de los compañeros a sus órdenes sino de las más diversas Direcciones que han pasado por nuestro Hospital, así lo atestiguan.
  3. Para todos es evidente que una Dirección de Enfermería que probablemente no es capaz todavía de caminar por el Hospital sin perderse, no tiene ninguna legitimidad para juzgar la labor de nadie y, mucho menos para tomar decisiones como las que denunciamos.
  4. Sabemos que la única razón de estos ceses, como de los anteriormente ejecutados por el “equipo directivo” con que nos obsequió Lamela, es la probada integridad de los compañeros y su clara alineación con la resistencia a la injusta agresión de la consejería y sus secuaces.
  5. La valentía de los cesados, al posicionarse claramente en el conflicto sin temer por su situación, les honra a ellos y nos llena de orgullo a nosotros sus compañeros y amigos.
  6. Rechazamos como inmoral que se apele ahora a la condición de “cargos de confianza” de los cesados, como se apeló a la caducidad de los fraudulentos contratos con ocasión de los ceses de compañeros de la Urgencia. Son las Direcciones y los poderes políticos a quienes ellas sirven, quienes incumpliendo conscientemente las leyes, mantienen arbitrariamente los cargos de responsabilidad como “de libre designación”.
  7. Hasta la forma precipitada en que se han producido los ceses, el cambio de cerraduras de sus despachos o la retirada de acceso a los ordenadores sin previo aviso, dejan bien evidente la catadura moral de quienes lo ordenaron por sí o al dictado de otro. La indignidad de sus actos les perseguirá siempre.

8.      Desde esta Asociación hacemos un llamamiento a todos los que durante años hemos trabajado por este Hospital, el mismo que Lamela y sus indignos capataces quieren masacrar, a manifestar públicamente su protesta y repulsa por estas agresiones que son una nueva infamia a añadir a la ya larga serie que sufrimos de quienes debieran velar por nosotros. Sobre ellos y los suyos, nuestro desprecio.

Asociación para la defensa del Hospital Severo Ochoa.