COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN AL RESPECTO DE LAS NUEVAS
REPRESALIAS
La Asociación para la defensa del Hospital Severo Ochoa, ante la nueva agresión
perpetrada contra trabajadores compañeros nuestros por los mercenarios que, al
dictado del consejero Lamela, fingen dirigir el Hospital, queremos hacer pública
nuestra absoluta repulsa de los últimos ceses presuntamente decididos por la
Dirección de Enfermería y manifestar públicamente:
- Que
los tres trabajadores injustamente cesados, tienen demostrada sobradamente
su capacidad organizativa en sus respectivos servicios desde hace muchos
años, hasta trece en uno de los casos.
- Que
cualquier justificación de sus ceses que pretenda basarse en su no idoneidad
para los respectivos puestos, sólo cabe ser refutada como cínica y
calumniosa; los años de servicio a plena satisfacción, no sólo de los
compañeros a sus órdenes sino de las más diversas Direcciones que han pasado
por nuestro Hospital, así lo atestiguan.
- Para
todos es evidente que una Dirección de Enfermería que probablemente no es
capaz todavía de caminar por el Hospital sin perderse, no tiene ninguna
legitimidad para juzgar la labor de nadie y, mucho menos para tomar
decisiones como las que denunciamos.
-
Sabemos que la única razón de estos ceses, como de los anteriormente
ejecutados por el “equipo directivo” con que nos obsequió Lamela, es la
probada integridad de los compañeros y su clara alineación con la
resistencia a la injusta agresión de la consejería y sus secuaces.
- La
valentía de los cesados, al posicionarse claramente en el conflicto sin
temer por su situación, les honra a ellos y nos llena de orgullo a nosotros
sus compañeros y amigos.
-
Rechazamos como inmoral que se apele ahora a la condición de “cargos de
confianza” de los cesados, como se apeló a la caducidad de los fraudulentos
contratos con ocasión de los ceses de compañeros de la Urgencia. Son las
Direcciones y los poderes políticos a quienes ellas sirven, quienes
incumpliendo conscientemente las leyes, mantienen arbitrariamente los cargos
de responsabilidad como “de libre designación”.
-
Hasta la forma precipitada en que se han producido los ceses, el cambio de
cerraduras de sus despachos o la retirada de acceso a los ordenadores sin
previo aviso, dejan bien evidente la catadura moral de quienes lo ordenaron
por sí o al dictado de otro. La indignidad de sus actos les perseguirá
siempre.
8.
Desde esta Asociación hacemos un llamamiento a todos los que durante años
hemos trabajado por este Hospital, el mismo que Lamela y sus indignos capataces
quieren masacrar, a manifestar públicamente su protesta y repulsa por estas
agresiones que son una nueva infamia a añadir a la ya larga serie que sufrimos
de quienes debieran velar por nosotros. Sobre ellos y los suyos, nuestro
desprecio.
Asociación para la defensa del Hospital Severo Ochoa.