¿Hay razones para secundar un encierro y huelga en el Severo?
El día 6 de octubre, los trabajadores reunidos en asamblea nos convocamos a un encierro y una jornada de huelga. Puede que te preguntes si en este momento son necesarias y oportunas estas acciones. Nosotros creemos que sí por varias razones:
- La táctica deliberada de Lamela, alargando el conflicto mediante tretas judiciales hasta conseguir el silencio mediático y el olvido por la ciudadanía, ha resultado eficaz; muchas personas piensan que el tema está juzgado y, no pocas, que la razón era de Lamela que, ha usado sus periodistas y “sabios” afines y el presupuesto que todos sufragamos, para difundir como ciertas unas acusaciones que todas las instancias inspectoras y judiciales han declarado falsas. El encierro y la huelga nos convertirá otra vez en noticia y recordará a los ciudadanos y a los Jueces que seguimos esperando activamente a que se nos haga justicia.
- En el Hospital, su estrategia ha sido instalar “capataces”: los Marfull, los Grau, los Artillo, pero también –para su mayor vergüenza– los Solís y los Morán. Mediante ellos, Lamela ejerce la represión sistemática de la protesta: desde la siembra de cámaras de vigilancia hasta la inutilización del salón de actos; desde la ignorancia permanente hacia nuestros legítimos representantes, hasta el acoso individualizado a trabajadores “significados”; desde los “avisos a navegantes” más o menos explícitos, hasta la limpieza étnica llevada a cabo en la Urgencia con los despidos injustificables. Tú tienes que decidir si te resignas a convivir con el miedo o se lo escupes a la cara.
- El lógico enfriamiento de la protesta después de un inusitadamente largo conflicto, se lo han apropiado estos indignos capataces y sin duda se lo presentan a su jefe Lamela como un éxito personal en la política de acoso y derribo que tan entusiastamente llevan a cabo. Ahora esperan que las acciones fracasen para corroborar su eficacia. Tú decides si les das esa alegría a quienes castigan a este hospital.
- Lamela tiene muy pocos amigos en el Severo: los escritores de anónimos, sus encubridores y los que aspiran a que su “neutralidad” sea recompensada. Ellos no secundarán el encierro ni la huelga. Te toca decidir si quieres que te contabilicen en ese grupo o entre los que rechazamos el trato indigno que sigue dándosenos.
- Puede que te cuentes entre quienes hace unos meses salieron a la calle para defender la dignidad de nuestro hospital y piensan ahora que el olvido, el fin de la protesta, el silencio, puede parar el odio que nos profesa Lamela. Debes recordar que las represalias no se han producido cuando la protesta era pública y clamorosa; esperaron a que se debilitara para actuar impunemente.
Cuanto más daño se infringe a este Hospital y sus trabajadores, más imposible es mantenerse al margen. Lamela y sus secuaces pasarán y tú seguirás trabajando en el Severo junto a los que, luchando por la rehabilitación de Montes, la retirada de los expedientes, la readmisión de los despedidos y el castigo a los responsables de esta situación, defendemos el honor del colectivo al que tú también perteneces.
Los días 14 y 18, o estás con Lamela y sus compañeros de viaje o estás contra ellos.
TÚ, COMO NOSOTROS, PUEDES SENTIRTE ORGULLOSO DE TRABAJAR EN EL SEVERO
La Asociación Para La Defensa Del Hospital Severo Ochoa