COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN  Y DE LA COORDINADORA REGIONAL EN DEFENSA DEL SEVERO OCHOA

 

El 11 de Octubre se han cumplido 7 meses desde que se inició el denominado, en los  medios de comunicación, “caso del Hospital Severo Ochoa”. Realmente debería llamarse “caso Lamela”,  porque fue el Sr. Consejero quién desató un escándalo y alarma social inmotivada. Su información a la prensa y los medios de comunicación  de la realización de hasta 400 casos de eutanasia en el Hospital Severo Ochoa después de unas denuncias anónimas, ha sido el origen de una gravísima situación que ha afectado a pacientes y profesionales durante todos estos meses.

El Sr. Consejero utilizó de forma constante información insuficiente o claramente tergiversada para provocar una alarma y desconfianza de los ciudadanos hacia el Sistema Sanitario Público y hacia una Institución Sanitaria como el Hospital Severo Ochoa modélica en su trabajo y compromiso con los pacientes. Además se proporcionaron de forma continuada datos individuales de personas, protegidas por el derecho a la intimidad, información de Comisiones Clínicas, protegida por el derecho de los profesionales a la reflexión y el análisis, etc…Esta actitud es increíble en un Consejero de Sanidad que debe garantizar en todo momento la legalidad de todas sus actuaciones extremando siempre la prudencia. Ha sido capaz de retirar y custodiar historias clínicas del hospital, de obstaculizar la labor de la fiscalía dilatando la entrega de las historias clínicas solicitadas. Ha despreciado el trabajo de los propios inspectores de la Consejería, cuyos informes han sido relegados y apartados. No ha respetado el trabajo de la fiscalía permitiéndose descalificaciones sobre las conclusiones obtenidas por los médicos forenses. Ha manipulado a la Justicia poniendo una denuncia en el juzgado, dirigida no a solucionar los hechos, sino a lograr dilatar las actuaciones para poder mantener su posición durante más tiempo. Se ha negado persistentemente a la recogida de informes de expertos de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos y de otros organismos independientes. En una operación insólita crea una Comisión dependiente totalmente de sus intereses y carente por lo tanto de cualquier mínimo criterio de independencia y rigor profesional. No obstante y pese a ello, la endeblez de los resultados obtenidos por esta pseudocomisión demuestra bien la falta total de cualquier responsabilidad de los profesionales del Hospital Severo Ochoa.

Siete meses después nos encontramos pues sin “caso Severo Ochoa”. Las evidencias aportadas por el análisis efectuado por el fiscal y los médicos forenses dejan el caso Severo Ochoa en nada. Pero sí tenemos un “caso Lamela”. Este caso se define por la imprudencia e irreflexión de un Consejero que es capaz de destruir a unos profesionales y a un hospital sin que el Gobierno de la Comunidad de Madrid actúe impidiendo este despropósito. Pero el “caso Lamela” continúa. Y lo hace desde nuevas perspectivas. Por un lado, la prolongación  del caso expedientando a cuatro médicos por hechos no probados y utilizando una denuncia en el juzgado como maniobra torticera para lograr que la Justicia sirva a sus intereses, dilatando los plazos y aumentando con ello la inseguridad jurídica de los profesionales afectados.

Por otro lado, se inician todo tipo de actuaciones y represalias para conseguir silenciar a todos los profesionales sanitarios y no sanitarios que en el Hospital Severo Ochoa han manifestado públicamente su rechazo de las actuaciones de Sr. Consejero y de los métodos por él utilizados. Se ha iniciado así, un acoso y persecución sistemática de todos aquellos médicos responsables de diferentes Servicios Clínicos que se han caracterizado por defender el funcionamiento del Hospital Severo Ochoa. Debemos recordar que esta defensa del Hospital se hace desde una perspectiva de rigor profesional y de compromiso con la calidad asistencial y una atención rigurosa a los pacientes. Este ha sido siempre el compromiso de los profesionales que trabajan en el hospital y en esto nos diferenciamos evidentemente de los intereses del Sr. Consejero.

El Sr. Consejero ha dado instrucciones claras a la Dirección Gerencia del hospital convertida así en un mero instrumento o marioneta al servicio no ya de los pacientes ni del hospital sino de las propias necesidades del Consejero de supervivencia en su cargo a corto plazo.

Se han adoptados decisiones insólitas, como modificaciones en la estructura del hospital, uniendo el Servicio de Urgencias y la Unidad de Cuidados Intensivos. Se amenaza con traslados y se rescinden contratos. Se obliga a la toma de vacaciones, hecho sorprendente en el Sistema Sanitario en el que en ocasiones por razones de falta de personal se solicita la renuncia a las vacaciones. Se presiona e intimida a los trabajadores del hospital para que no acudan a la concentración diaria de protesta que estos realizan durante su periodo de descanso reglado. Se instalan cámaras de vigilancia que permiten luego la amenaza directa a lo trabajadores que acuden a la misma. Se realizan obras para impedir la utilización del salón de actos en reuniones y asambleas. No le importa al Sr. Consejero que eso conlleve la desaparición de la actividad docente y de formación continuada en el hospital.

Los órganos representativos del hospital, la Junta de personal y las Secciones Sindicales, son ignorados sistemáticamente y la Dirección Gerencia, respondiendo  a las órdenes del Sr. Consejero no facilita la información que se solicita por escrito y presentada a través del registro del hospital. La decisión del Sr. Consejero es tajante: intimidar a los trabajadores y profesionales impidiendo que estos puedan responder y manifestar el rechazo hacia su forma de actuación.

En este contexto y pese a todo, los profesionales que forman parte del hospital Severo Ochoa continúan con absoluta confianza esperando el resultado final de los informes forenses pendientes. Sabemos que no se ha encontrado relación causal entre las sedaciones y los fallecimientos en el primero de los informes realizados. Mantenemos nuestro trabajo día a día con el mismo requisito de siempre: la excelencia en la calidad de los cuidados a nuestros pacientes. Resistimos pacíficamente las medidas y represalias que la Gerencia y Dirección del hospital vienen ejecutando diariamente. Defendemos la dignidad de todo el colectivo de los trabajadores del hospital, que en una situación dura y terrible, no pierden la moderación ni la perspectiva de la importancia de su trabajo.

Finalmente queremos manifestar a todos los ciudadanos nuestro absoluto desacuerdo con la política del Gobierno Regional, incapaz de corregir un error manifiesto y además introducir dentro de los hospitales públicos todo tipo de medidas confusas e incoherentes que están destrozando la red sanitaria y los hospitales públicos de la Comunidad de Madrid.

Convocantes de la Rueda de Prensa

ASOCIACIÓN POR LA DEFENSA DEL HOSPITAL SEVERO OCHOA

COORDINADORA REGIONAL EN DEFENSA DEL HOSPITAL SEVERO OCHOA

Web de la Asociación por la defensa del Hospital Severo Ochoa:

http://www.severoenlucha.org/