Protesta de los trabajadores del hospital de
Leganés contra las supuestas represalias de la
Comunidad de Madrid. (LUIS
MAGÁN)
Unos 400 trabajadores y usuarios del Hospital de
Leganés protestaron ayer por la tarde en el centro para
denunciar las supuestas represalias de la Consejería de
Sanidad de Madrid, que relevó en marzo a la cúpula del
hospital tras una denuncia anónima sobre sedaciones
irregulares en Urgencias. Los trabajadores afirman que
la consejería no ha renovado el contrato a cinco médicos
que trabajaban con el destituido jefe de Urgencias, Luis
Montes.
La presidenta del Comité de Empresa, Isabel Serrano,
denunció que el consejero de Sanidad de Madrid, Manuel
Lamela, del PP, ha emprendido "una caza de brujas".
"Hace ocho meses que destituyó a la cúpula del centro y
pese a que todos los informes nos apoyan, la situación
no mejora. Ahora ha comenzado a sustituir al equipo de
Montes", añadió. Montes sigue en el hospital como
anestesista y no ha sido llamado a declarar. Ayer
lamentó la tardanza de la justicia en resolver el caso
pero se mostró "optimista".
La protesta se celebró en la entrada porque el salón
de actos, lugar habitual de reunión, está en obras. Los
médicos denuncian que la consejería ha instalado cámaras
para saber quiénes se manifiestan a diario y que ha
expedientado a cuatro médicos. La consejería no quiso
comentar el encierro, al que acudieron el secretario
general de los socialistas en Madrid, Rafael Simancas,
el alcalde de Leganés, del PSOE, y los líderes de CC OO
y UGT en Madrid. Simancas afirmó: "El problema de la
sanidad pública en Madrid no son los médicos, sino la
falta de medios".