MADRID
EDICIÓN IMPRESA - Madrid ABC
Trece mil manifestantes recuerdan la crisis del Severo Ochoa un año después
 
La protesta fue arropada por los portavoces del PSOE e IU en la Asamblea, Rafael Simancas y Fernando Marín, y por el secretario general de UGT, Cándido Méndez

MARIO DÍAZ

LEGANÉS. Hace casi un año estallaba la crisis del hospital Severo Ochoa de Leganés tras las denuncias anónimas que afirmaban que se habían producido sedaciones irregulares en Urgencias. Ayer, unos 13.000 vecinos de la localidad según el Ayuntamiento -11.000 para la Policía Nacional y 15.000 para la Local- volvieron a echarse a la calle en defensa de la sanidad pública, de los profesionales del Severo Ochoa y contra la gestión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, convocados por asociaciones vecinales, la Junta de Personal del hospital y los sindicatos CC.OO. y UGT. El PSOE, IU y el PCE se adhirieron a la protesta.

La avenida de Fuenlabrada se pobló durante una hora y cuarto de banderas rojas, sobre todo sindicalistas, hasta llegar a las puertas del hospital. En el trayecto, gritos pidiendo el cese de Lamela, reivindicando la profesionalidad de los sanitarios del Severo Ochoa y acusando al Gobierno regional de querer privatizar la sanidad, unas demandas que se repitieron en el comunicado con el que concluyó la marcha. Además, también se pidió el cese de la «persecución» a los trabajadores y el cumplimiento de «las mejoras prometidas». La Consejería de Sanidad negó tajantemente que haya habido ninguna «caza de brujas» y aseguró que se realizarán nuevas obras de ampliación y reforma del centro -la segunda fase- invirtiendo 21 millones de euros.

Con la pancarta «Leganés por nuestro hospital, apoyamos a nuestros profesionales. Lamela dimisión» se abría la marcha, portada por representantes vecinales y trabajadores del hospital, incluido el doctor Montes, trasladado de Urgencias cuando estalló la crisis, que anheló que la «larga lucha» se resuelva favorablemente ante los jueces.

En todo caso, si hubo personal sanitario no se dejó ver demasiado: sólo unas 30 personas vestían las clásicas batas blancas. «Con el frío que hace casi todos vamos de calle, pero estamos muy satisfechos con la respuesta, otra vez, de Leganés», apuntaba Isabel Serrano, la presidenta de la Junta de Personal del hospital, recordando la primera gran manifestación, en abril de 2005, donde se contabilizó en torno a la misma cifra de manifestantes.

La segunda y la tercera pancarta fue portada por sindicalistas y políticos, como los secretarios regionales de CC.OO. y UGT, Javier López y Ricardo Martínez; el secretario general de UGT, Cándido Méndez; los portavoces del PSOE e IU en la Asamblea, Rafael Simancas y Fernando Marín; o miembros del Gobierno local de Leganés (PSOE e IU). Todos ellos dudaron del compromiso de la Comunidad con la sanidad pública, defendieron la profesionalidad de los sanitarios del hospital y criticaron a Lamela. «Ha de irse por vergüenza», afirmó Marín.