MANIFIESTO 3 DE MARZO DE 2006

Han transcurrido 11 meses desde que miles de ciudadanas y ciudadanos nos manifestamos en  este mismo lugar,  en defensa de la Sanidad Pública y los derechos de las trabajadoras y trabajadores del Hospital Severo Ochoa de Leganés.

Con esa movilización pusimos abiertamente en evidencia nuestra intención de defendernos de las agresiones al sistema publico de salud por parte de la comunidad de Madrid y en particular las sufridas por el hospital de esta ciudad; exigiendo en consecuencia a la Presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, el cese inmediato del Consejero de Sanidad señor Lamela.

A día de hoy los trabajadores del hospital siguen sintiendo día a día el apoyo de la inmensa mayoría de la población y de los trabajadores sanitarios de la Comunidad de Madrid y del resto de España.

 A lo largo de este tiempo el Consejero de sanidad ha utilizado múltiples argucias para intentar romper la voluntad unitaria de lucha, tanto de los trabajadores como de los miles de ciudadanos, comprometidos hoy y siempre, en la defensa de unos servicios públicos universales, eficaces y solidarios. Así  judicializó el conflicto, para posponer en el tiempo su ya, a estas alturas, inevitable dimisión, pero esto se ha vuelto en su contra. 

El pasado 24 de Febrero se archivo la primera querella por homicidio, sobreseída sin cargos por el juzgado nº 3 de Leganés. El Juez en su auto no puede ser más clarificador: “falta absoluta de indicios de criminalidad” y actuación “correcta y adecuada”, pues la no aplicación de sedación al paciente hubiera resultado “inhumano”. El Sr. Lamela tendrá que asumir su responsabilidad por estos hechos y explicar cuáles eran lo verdaderos fundamentos de sus acusaciones de actos criminales.

Claro que, puestos a criminalizar, aquí no se salva nadie, y las trabajadoras y trabajadores del hospital Severo Ochoa saben muy bien lo que cuesta defender su dignidad y su trabajo como empleados públicos. La Dirección Gerencia impuesta desde la Consejería, y mera trasmisora de las ordenes de esta, se ha encargado del trabajo sucio: la apertura de expedientes, los ceses, los traslados forzosos, la obstrucción a los derechos sindicales de reunión e información, la vigilancia obsesiva en pasillos y estancias con cámaras de seguridad, así como la notoria discriminación a los servicios más implicados en la lucha, forman parte del paisaje habitual del centro en los últimos meses.

Pero si los ciudadanos y ciudadanas con su movilización y los jueces con la aplicación de la ley,  han dado una respuesta contundente a los intentos de manipulación del Sr. Lamela desde el inicio del conflicto, los trabajadores y trabajadoras del Severo Ochoa, no se han quedado atrás: En Enero de este año han apoyado en referéndum de forma abrumadora la actuación de la Junta de Personal y los  Sindicatos desde el inicio del conflicto. A pesar de las represalias sufridas y de las amenazas, se han comprometido a continuar en la misma línea de actuaciones, concentrándose todas los miércoles a las  12h.

La Consejería, de forma indigna, trata de robar nuestros derechos y engañarnos desmantelando lo público, con medidas como las adoptadas en torno a la reducción de las listas de espera quirúrgicas que, además de contribuir a la desestabilización del sistema y provocar multitud de retrasos y acumulaciones de citas en las consultas de especialistas y en la realización de diagnósticos, se contabilizan de forma tan tramposa que sus datos no son tomados en cuenta por el Ministerio de Sanidad, siendo la Comunidad de Madrid la única excluida del cómputo nacional de listas de espera.

Las listas de espera son conocidas y sufridas por todos. Existen para el especialista, para las pruebas diagnósticas y para las intervenciones quirúrgicas, no se escapa ya ni la atención primaria. Y lo más insoportable y vergonzoso, la existencia de listas cerradas que ocultan la espera. De todo esto también son conscientes los profesionales del Severo Ochoa que hacen lo imposible por corregir este desaguisado con su esfuerzo personal día a día.

La señora Aguirre y el Sr. Lamela también nos intentan convencer del carácter público de los ocho hospitales que se construirán en la Comunidad, cuando la realidad  es que se está poniendo en manos privadas la atención sanitaria, ¡¡¡¡QUE VERGUENZA¡¡¡¡ los constructores se meten a jugar a médicos. ¿Cual es la consecuencia? Una multimillonaria hipoteca para las futuras generaciones de Madrileños; treinta años sometidos a los caprichos del ladrillo.

Pero lo hemos dicho muchas veces y seguiremos insistiendo en ello, no necesitamos empresarios,  necesitamos sanitarios, porque nosotros no hablamos de cuentas de resultados económicos, nuestra cuenta de resultados es la confianza de la población en nuestro sistema sanitario.

No necesitamos medidas disciplinarias sino asunción de responsabilidades políticas, porque no han sido los trabajadores y las trabajadoras los que han mentido ni han quebrantado la confianza de los usuarios con gravísimas acusaciones sin prueba alguna.

No necesitamos llamadas a la paciencia y a la espera, hoy volvemos a manifestarnos para exigir el cumplimiento de las peticiones por las que nos movilizamos y que en síntesis eran:

·        La dimisión de Lamela

·        La defensa de la Sanidad Publica.

·        La reposición en sus puestos a todos los profesionales represaliados.

Exigimos, sin mas dilación, el cumplimiento de las mejoras prometidas:

·        Necesitamos Otorrino de guardia

·        Necesitamos Oftalmólogo de guardia.

·        Necesitamos Cardiólogo de guardia

·        Necesitamos Cirugía Dental

·        Necesitamos la puesta en marcha de la Unidad de Cuidados paliativos en el Hospital Severo Ochoa.

Y confiamos finalmente y sobre todo,  en la actitud solidaria y responsable de las trabajadoras y trabajadores del Hospital Severo Ochoa,      que saben que no están solos en su lucha, porque hoy, una vez mas las ciudadanas y ciudadanos les hemos demostrado que estamos con ellos. Todos los aquí presentes, sabremos hacer llegar vuestra voz y vuestras reivindicaciones a todos los rincones de la Comunidad, hasta lograr la recuperación de la normalidad en vuestro trabajo, que la prepotencia y la mala fe del Consejero y la Presidenta de la Comunidad rompieron con sus delirantes acusaciones hace un año.

 

Compañeras y compañeros del Hospital Severo Ochoa, ciudadanas y ciudadanos de Leganés

¡Gracias por vuestro esfuerzo y por vuestra dignidad¡  

¡adelante!

 ¡juntos lo conseguiremos!