Agencia EFE
Sábado, 19 de noviembre 2005
La ministra de Sanidad y Consumo,
Elena Salgado, afirmó hoy que el millón de euros gastado
por el Gobierno madrileño en la campaña publicitaria
sobre la eliminación de listas de espera hubieran valido
para adquirir 50.000 dosis de vacuna triple vírica y
realizar 667 operaciones de cataratas.
Salgado, durante la inauguración del encuentro
"Respuestas a los retos de la sanidad madrileña",
organizado por el Partido Socialista de Madrid, mostró
su preocupación por que "el Gobierno de Madrid no está a
la altura" de las demandas de la ciudadanía.
La ministra recordó que el gasto medio por habitante
de la Comunidad de Madrid en materia sanitaria es uno de
los tres más reducidos de España.
En política hospitalaria, Salgado afirmó que el
procedimiento empleado en la construcción de nuevos
centros "supone un importante coste económico y un alto
beneficio para la iniciativa privada" y criticó "el
clientelismo" en los nombramientos de los responsables
de los centros.
Asimismo subrayó la "falta de sensibilidad y respeto por
los profesionales sanitarios" mostrada en la crisis del
Hospital Severo Ochoa y añadió que el PP se ha "erigido
en baluarte del conservadurismo, el tradicionalismo y la
política partidista" en el Consejo Ínter territorial.
En este sentido, señaló que el Gobierno apuesta por
la sanidad pública y ha colocado esta materia "en el
centro" de su programa político pese, añadió, "a la
falta de compromisos y generosidad" manifestada por el
PP en el Consejo Interterritorial.
El secretario general del PSM-PSOE, Rafael Simancas,
criticó el "deterioro" "progresivo" y "premeditado" que
sufre el servicio público sanitario madrileño porque,
afirmó, el PP mantiene una financiación "por debajo de
las necesidades" y "desvía recursos y pacientes" al
sector privado.
A su juicio, existen "muchos ojos golosos en los
6.000 millones de euros que representa la sanidad" en
Madrid.
Simancas afirmó que Esperanza Aguirre ha incumplido
la promesa electoral de reducir el problema de las
listas de espera, "que se ha agravado" a pesar del
maquillaje estadístico y la propaganda, señaló.
El dirigente socialista explicó la crisis registrada
en el Severo Ochoa como un intento de "abrir camino al
negocio privado en la zona sur de la región y buscar
clientes para el Hospital de Valdemoro".