Fitness acuatico, Ai Chi



La gimnasia de la flexibilidad, la fuerza y la relajacion



“De la mezcolanza de virtudes, de la suma de componentes, sobresale las cualidades del medio. El agua, el fitness y el yoga dan como resultado esta gimnasia de la energía, el cuerpo y el amor. “ R.Perezplata

“Nunca probaras nada mas relájate, mas novedoso y mas estimulante, media hora de esta maravilla reponen como cuatro horas de siesta” elmundo-salud.com

“El Ai Chi (energía del amor) es un programa de ejercicios acuáticos y de relajación que combina la respiración profunda con movimientos amplios y lentos realizados según patrones continuos y fluido”

“La flexibilidad constituye un componente muy importante del bienestar físico, y el agua es un medio magnifico para mejorarla. El Ai Chi (Creado por Jun Cono, Japón, y desarrollado posteriormente por Ruth Sova en EE.UU.) y el Watsu (creado en 1980 por Harold Dull) son dos disciplinas acuáticas que encuentro gratificantes en varios aspectos, incluidos el físico, el emocional y el espiritual. Aunque resulte imposible enseñar aquí todo lo que hay que saber sobre estos métodos, me gustaría al menos abrir una ventana a esta maravillosa dimensión del ejercicio en el agua. Recuerde que los estiramientos y la relajación se deben realizar en agua más caliente (33-37 grafos) para fomentar la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.” Mimi Rodríguez Adami

AI CHI

PREPARACION

El Ai Chi (energía del amor) es un programa de ejercicios acuáticos y de relajación que combina la respiración profunda con movimientos amplios y lentos realizados según patrones continuos y fluidos. Durante los ejercicios, inspire por la nariz y espire por la nariz y la boca. Los tres ejercicios de esta página pertenecen a la primera secuencia del Ai Chi, que se centra en la respiración. Acompañe la sesión con música relajante o con sonidos de la naturaleza.

FLOTAR

Deje que la flotabilidad del agua soporte su peso. Inspire y, mientras espira, baje las manos con las palmas hacia abajo. Inspirando, levante los brazos por delante con las palmas hacia arriba. Repita 5-10 veces, después espire y baje los brazos para prepararse para el próximo movimiento. En el Ai Chi, cada movimiento constituye la preparación del siguiente: los ejercicios fluyen sin interrupciones.

LEVANTAR

Continúe a partir del ejercicio anterior, con los brazos bajados por delante del cuerpo y las palmas hacia abajo. Inspire y levante los brazos en sentido lateral hasta la altura de los hombros, pero todavía bajo el agua. Las palmas hacia arriba. Las piernas están separadas con las rodillas dobladas y los pies ligeramente hacia fuera. Espirando, baje los brazos hasta que estén a los lados, con las palmas hacia abajo. Repita estos movimientos 5-10 veces, después vuelva a levantar los brazos para prepararse para el siguiente ejercicio.

CERRAR

Partiendo del ejercicio anterior, con los brazos a los lados a la altura de los hombros y las palmas hacia arriba, espire y, girando las palmas hacia abajo, junte los brazos por delante del cuerpo hasta que se crucen por las muñecas. Mantenga las piernas a la misma distancia, con las rodillas dobladas y los pies ligeramente hacia fuera. Inspire y, manteniendo los brazos a la altura de los hombros, ábralos en sentido lateral todo lo que pueda, con las palmas hacia arriba. Repita 5-10 veces, depuse levante los brazos a los lados para prepararse para el siguiente movimiento.

AI CHI

CURACION

La segunda secuencia de Ai Chi se centra en la curación, e incluye ejercicios para las partes superior e inferior del cuerpo y para la estabilidad del tronco. Repita cada movimiento 5-10 veces, teniendo cuidado de mantener la alineación correcta y asegurándose de que cada movimiento fluye hacia el siguiente. Recuerde inspirar por la nariz y espirar por la nariz y la boca.

CALMAR

Continué desde el ejercicio anterior, con los brazos a los lados a la altura de los hombros y las palmas hacia arriba. Como antes, las piernas están separadas, con las rodillas dobladas y los pies ligeramente hacia fuera. Girando las palmas hacia abajo, espire y lleve el brazo derecho por delante del pecho hacia el izquierdo. Mientras inspira, gire las palmas hacia arriba y abra el brazo derecho, volviedo a la posición anterior. Repita 5-10 veces, después repita con la izquierda. Regrese a la posición inicial con los brazos a los lados.

REUNIR

Espirando, gire las palmas hacia abajo mientras lleva el brazo derecho hacia el izquierdo. Arrastrando los pies, FIRE el tronco hacia la izquierda mirando hacia las manos extendidas. Inspirando, gire las palmas hacia arriba y abra el brazo izquierdo hacia atrás. El tronco ahora mira hacia atrás. Invierta los movimientos hasta que mire otra vez hacia la izquierda. Repita 5-10 veces, después repita hacia la derecha. Regrese a la posición inicial, con los brazos a los lados.

ACEPTAR

rando, gire las palmas hacia abajo y, mientras cambia el peso del cuerpo a la pierna derecha, lleve el brazo izquierdo por delante del pecho hacia el otro brazo. Gire los dos pies 90 grados, de forma que se quede mirando hacia la derecha. El peso ahora esta equilibrado entre las dos piernas. Mientras inspira, gire las palmas hacia arriba y abra los dos brazos en sentido lateral a la altura de los hombros, empujándolos hacia atrás y cambiándolo el peso a la pierna trasera. Estabilice el tronco. Espirando, gire las palmas hacia abajo y lleve los brazos hacia delante, cambiando de nuevo el peso en esta dirección. Repita los últimos dos movimientos 5-10 veces, después regrese a la posición inicial con los brazos a los lados.

AI CHI

CURACION

El punto de atención cambia ahora a la parte inferior del cuerpo y al equilibrio. Tanto Jun konno como Ruth Sova creen que el Ai Chi debe valer para todo el mundo. No existe una forma incorrecta: lo que usted sienta que es mejor; lo será. No importa que adaptaciones realice del Ai Chi, seguro que resultara positivo. No olvide la respiración.

ACEPTAR CON GRACIA

Continúe, a partir del ejercicio anterior, con los brazos a los lados a la altura de los hombros, las palmas hacia abajo. Como antes, las piernas están separadas con las rodillas dobladas y los pies ligeramente hacia fuera. Espirando, lleve el brazo izquierdo hacia el derecho hasta que se toquen los pulgares. Gire los pies 90 grados hacia la derecha. El peso esta repartido entre las piernas. Inspire y abra los brazos a la altura de los hombros, las palmas hacia arriba. Al mismo tiempo, cambie de nuevo el peso a la pierna izquierda y levante la derecha por delante.

Espirando, gire las palmas hacia abajo y lleve los brazos hacia delante, a la altura de los hombros, mientras baja la pierna. Repita los últimos dos movimientos 5-10 veces, después repita con el otro lado. Regrese a la posición inicial con los brazos a los lados.

RODEAR

Continuando a partir del ejercicio anterior, lleve el brazo izquierdo hacia la derecha y gire las palmas hacia arriba, empuje los brazos hacia atrás y cambie el peso a la pierna trasera. Espirando gire las palmas hacia abajo y lleve los brazos hacia delante hasta que los pulgares se toquen. Al mismo tiempo, lleve la pierna trasera hacia delante y levántela, intentado tocar el dedo gordo del pie con las puntas de los dedos de las manos. Repita el movimiento 5-10 veces y depuse regrese al centro. Repita con el otro lado y luego regrese a la posición inicial, con los brazos a los lados.

BALANCEAR

Desde el ejercicio anterior, lleve el brazo izquierdo hacia la derecha y gire hacia ese lado. Inspirando, gire las palmas hacia arriba, presionando los brazos abajo y atrás. El movimiento empieza con el dorso de la mano, las palmas mirando havia delante. El mismo tiempo, lleve la pierna trasera hacia delante en una patada alta e inclínese ligeramente hacia atrás. Espirando, gire las palmas hacia abajo, empuje los brazos hacia delante y arriba, y estire la pierna derecha por detrás. Inclínese hacia delante. Repita estos dos movimientos 5-10 veces, después repita con la izquierda. Regrese al centro con los dos brazos a los lados.


CULTIVAR EL CHI

Estos dos ejercicios provienen de la cuarta secuencia de Ai Chi, cultivar el Chi, en la que cogemos la energía de la vida y la alimentamos.

RODEAR EL CHI

Colóquese con los pies muy separados, dejándose sostener por el agua, como antes. Lleve las manos hacia delante, con las palmas enfrentadas: como si estuviese cogiendo una bola de energía vital (Chi) que ha recogido del agua. Espirando, y girando hacia la izquierda, mueva las manos de forma que la mano derecha quede por encima de la Bola y la izquierda por debajo. Siga girando hasta que las piernas se crucen y este mirando hacia atrás. Imaginese rodeándose del Chi. Inspire y gire en la otra dirección para regresar al centro y a la posición inicial. Espirando, repita el ejercicio, girando hacia la derecha. Repita el ejercicio tres veces en cada dirección, controlando las manos en todo momento.

ALIMENTAR EL CHI

Comience como antes, con los brazos abiertos en sentido lateral a la altura de los hombros y las palmas hacia abajo. Llevando el brazo derecho hacia el izquierdo, gire los pies 90 grados hacia la izquierda. Mientras espira, doble las rodillas e inclínese hacia delante. Empujando las manos hacia delante muy despacio, déjelas que se hundan en el agua. Inspirando, estire las rodillas y levante las manos por delante del cuerpo, las palmas hacia arriba. Repita los últimos dos movimientos tres veces. Regrese al centro y repita en la otra dirección. Con cada respiración, eliminara el estrés y llenara sus reservas con Chi fresco y limpio.

El ai chi aun no ha tenido el despeje comercial de otras especialidades deportivas como el pilates, o el aquagym. Pero en los centros deportivos donde se ha iniciado su práctica, la fidelizacion de los clientes es máxima. Es una forma gimnastica que cuando se practica gusta y consigue que los clientes mantengas una buena asistencia y una disciplina muy alta. No ha llamado la atención porque no han salido famosos haciendo a che, y porque para su correcta realización hace falta un gasto en instalaciones bastante grande.

Ai chi - Piscinas --

El deporte como medio preventivo de enfermedades tanto psicas como físicas ayuda en gran medida a la recuperación de tendinitis, dolores difusos o depresiones. La mayoría de las bajas medicas que suponen un gran coste tanto para empresas como para el estamento publico pueden ser rebajadas considerablemente con un fomento de la actividad física dirigido y especializado. No todo el ejercicio físico vale, auque sea bueno. Algunas personas por su tipo de trabajo deberían realizar ciertas actividades físicas y otras por otra forma distinta de trabajo o de socialización cultura deberían ser encaminadas hacia otras gimnasias.