JOSÉ TUVILLA RAYO

Educación en Derechos Humanos

Educación en Derechos Humanos


El concepto de educación en la esfera de los derechos humanos y en pro de los derechos humanos se define en diversos instrumentos internacionales de derechos humanos, a saber, la gDeclaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre los g Derechos del Niño y, más recientemente, en la Declaración y Programa de Acción de Viena. En su conjunto, dichos instrumentos ofrecen una definición clara del concepto de educación en la esfera de los derechos humanos, sobre el que ha convenido la comunidad internacional.

Según las disposiciones de dichos instrumentos, la educación en la esfera de los derechos humanos puede definirse como el conjunto de actividades de capacitación, difusión e información orientadas a crear una cultura universal en la esfera de los derechos humanos, actividades que se realizan transmitiendo conocimientos y moldeando actitudes, y cuya finalidad es:Fortalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales;Desarrollar plenamente la personalidad humana y el sentido de la dignidad del ser humano; Promover la comprensión, la tolerancia, la igualdad entre los sexos y la amistad entre todas las naciones, las poblaciones indígenas y los grupos raciales, nacionales, étnicos, religiosos y lingüísticos;Facilitar la participación efectiva de todas las personas en una sociedad libre;Intensificar las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
La educación en derechos humanos ha seguido una evolución claramente diferenciada en tres etapas, obedeciendo tanto a los cambios que en la esfera internacional se han producido desde 1948 como a las innovaciones y reformas educativas emprendidas para dar respuesta a procesos de democratización y a las problemáticas mundiales. Dicha evolución ha quedado reflejada de algún modo en el diseño de materiales diversos destinados a educar en los grandes principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Importante es, no cabe duda, la contribución de los organismos internacionales y de amplios sectores de la sociedad civil.

Primera etapa: 1948-1974

En su resolución 217 D (III) de 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de gNaciones Unidas expresó la opinión de que la Declaración Universal de Derechos Humanos debía tener una difusión de carácter verdaderamente popular y universal para contribuir a consolidar la paz mundial y se recomendó a todos los gobiernos su fidelidad al Artículo 56 de la Carta de las Naciones Unidas de manera que la DUDH fuese distribuida, expuesta, leída y comentada en las escuelas y otros centros educativos. Desde 1949, primer aniversario de la DUDH, se viene celebrando cada 10 de diciembre el Día Internacional de los derechos humanos. Un año después, el Consejo Económico y Social, invitó a gUNESCO a que fomentara y facilitara la enseñanza de los derechos humanos en las escuelas, en los programas de educación de adultos y mediante los medios de comunicación. Recomendación que ya en 1963 se había hecho extensiva a las universidades, institutos, asociaciones culturales y sindicales y a otras organizaciones. La Proclamación de Teherán, fruto de la Conferencia Internacional de Derechos Humanos celebrada en 1968 señaló un nuevo avance al solicitar a los Estados que se aseguraran " de que todos los medios de enseñanza se empleen de manera tal que los jóvenes se formen y desarrollen en un espíritu de respeto por la dignidad humana y por la igualdad de derechos de todos los seres humanos y de todos los pueblos, sin discriminación por motivo de raza, color, idioma, sexo o credo". Por entonces Naciones Unidas pidió a los Estados miembros que se tomaran medidas para introducir o estimular este tipo de educación tanto en los programas de estudios de los centros de primaria y secundaria como en los de formación del profesorado. A la gUNESCO correspondió una vez más adoptar numerosas medidas para promocionar, impulsar y estimular esta enseñanza, parte integrante de su programa en la esfera de la educación para la compresión internacional. Entre sus principales actividades figuran en estos programas estudios sobre los métodos, el material y los programas de enseñanza; seminarios y conferencias; publicaciones; mejoramiento de los manuales escolares; fomento de las actividades experimentales en las escuelas y centros de formación del profesorado, y servicios de consulta y documentación. Ya UNESCO en 1951 inició una encuesta, cuya información sirvió de base para un seminario internacional celebrado en los Países Bajos en 1952 y la publicación de la obra Declaración Universal de los Derechos humanos: documentación y consejos pedagógicos (1953). El Plan de gEscuelas Asociadas a la UNESCO se inauguró en esta época para desarrollar planes experimentales de educación para la comprensión internacional. Los derechos humanos, desde el principio, se escogieron como uno de los tres contenidos básicos de la acción innovadora de las Escuelas Asociadas.
La educación en los derechos humanos fue examinada, por las gONG de la época, en dos Conferencias convocadas en Ginebra por el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas en 1955 y 1959. La recomendación nuclear de la primera estuvo centrada en la necesidad de métodos eficaces para suprimir los prejuicios y las discriminaciones. En la segunda se acordó que las ONG tomaran la iniciativa y el impulso de recomendar a las instituciones docentes y las administraciones educativas el examen de los textos y materiales escolares empleados, así como la elaboración y distribución de materiales pedagógicos.


Segunda etapa iniciada con la Recomendación de UNESCO de 1974.

En 1973 la UNESCO presentó a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas el resultado de un estudio especializado sobre la enseñanza de los Derechos Humanos en el ámbito universitario a escala mundial solicitado por dicha Comisión dos años antes. Las actividades de UNESCO fueron valoradas con enorme satisfacción entre las que cabe destacar la elaboración de la obra Los aspectos internacionales de los derechos humanos, para ser utilizado en las facultades de derecho. El papel de este organismo internacional, encargado desde su fundación de reforzar la dimensión humanista, cultural e internacional de la educación y de contribuir al mismo tiempo de la promoción de la paz y de los derechos humanos y la eliminación de todas formas de discriminación, quedó culminada en 1974 con la importantísima Recomendación sobre la educación para la comprensión, la cooperación y la paz internacionales así como la educación relativa a los derechos humanos y las libertades internacionales, en un decenio caracterizado por la biporalización peligrosa del mundo. Esta recomendación definió con claridad los componentes de la educación para la comprensión internacional en seis tipos: 1/ educación para la comprensión y la paz internacionales; 2/ la educación para el desarme; 3/ la educación sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales; 4/ la educación para la democracia y la tolerancia; 5/ la educación intercultural/ multicultural; y 6/ la enseñanza relativa a los problemas de la humanidad. Más tarde se unirían la educación medioambiental y la educación para el desarrollo. Este documento ha servido de fundamentación y base para la elaboración de numerosas publicaciones y para la introducción de importantes innovaciones pedagógicas en los sistemas educativos. Para las Escuelas Asociadas a la UNESCO ha sido el corazón de sus proyectos y planes de acción. Y ha permitido también, desde entonces, la realización de innumerables proyectos y actividades en un largo periodo, a favor de los derechos humanos, caracterizado por grandes y significativos cambios y transformaciones del mundo contemporáneo desde el final de la Segunda Gran Guerra: guerra fría, periodo de descolonización e independencia, desarrollo y nuevo orden internacional, crisis energética, decenio de desarme global, descomposición del antagonismo Este-Oeste, aceleración de los procesos de democratización y globalización de la economía.

Tercera etapa: Declaración y Plan de Acción sobre la Educación para la paz, los derechos humanos, la democracia y la tolerancia (París, 1995).

Si los años ochenta habían sido denominados como el “decenio perdido” del desarrollo para muchos países enfrentados a los problemas de la deuda externa y del ajuste estructural, la degradación ambiental o la expansión del SIDA, para los derechos humanos, especialmente de la infancia supuso el renacimiento de su causa y la defensa de sus más elementales derechos. En esta década se asiste a innumerables conferencias internacionales en las que se abordan diversas cuestiones (derechos de la infancia, derecho a la educación, medio ambiente y desarrollo social, derechos humanos, explotación infantil, derechos de la mujer...) En todas estas conferencias se adoptarán medidas recogidas en Declaraciones y Planes de acción en los que el papel asignado a la educación en los derechos humanos será esencial.

Inspirado notablemente en la siempre referida Recomendación de 1974, así como en las recomendaciones formuladas en el Congreso de Viena de 1978 (sobre la enseñanza de los Derechos Humanos), en el Congreso de Malta de 1987 (sobre la enseñanza, la información y la documentación en materia de derechos humanos) y en el Foro Internacional "La educación para la democracia" de Túnez de 1992, el Plan de Acción Mundial para la Educación en los Derechos Humanos y en la democracia de Montreal, remoza y contextualiza las directrices y fundamentos de una educación que preconiza el aprendizaje de la tolerancia, la aceptación del "otro", de la solidaridad y de la ciudadanía fundada en la participación. En el momento actual un enfoque moderno de los problemas relativos a la educación para la paz, los derechos humanos y la democracia está contenido en el Plan de Acción Integrado surgido de la Conferencia Internacional de Educación de 1994, ratificado por UNESCO en su Conferencia General de 1995. En dicho Plan se señalan las finalidades de dicha educación, las estrategias de acción y las políticas y orientaciones en los planos institucional, nacional e internacional. Y representa un nuevo intento de garantizar -a través de la educación- las libertades fundamentales, la paz, los derechos humanos y la democracia, y de fomentar al mismo tiempo el desarrollo económico y social sostenible y equitativo ya que se trata de componentes esenciales de la construcción de una cultura de paz. Otros organismos internacionales de carácter regional, como es el caso del Consejo de Europa, dedicarán también desde sus orígenes un gran esfuerzo para definir la educación en derechos humanos e implementar programas especiales en los sistemas educativos de su ámbito.

En la actualidad, un nuevo enfoque más integrado concretará este tipo de educación en un periodo marcado por el Decenio de Naciones Unidas sobre la Educación en la esfera de los Derechos Humanos (1995-2004 ) y el Decenio Internacional de una g Cultura de Paz y no violencia para los niños del mundo (2001-2010).