JOSÉ TUVILLA RAYO

Juegos cooperativos

Juegos cooperativos


El juego es una actividad fundamental en el desarrollo infantil: permite al niño aprender de una forma activa; fomenta el desarrollo de las estructuras intelectuales; y es la forma privilegiada de transmisión social. Pero no siempre los juegos fomentan el apoyo mutuo y cooperativo, la autoestima , el respeto de los demás o una forma constructiva de resolver los conflictos. Los juegos son siempre un reflejo de la organización del mundo y responden a los valores imperantes de la sociedad.

Los juegos cooperativos son, sin duda, una alternativa a una cultura de la competitividad, la rivalidad y la intolerancia. Y sirven para superar las relaciones competitivas a través de la creación de un clima de aprecio y distensión entre los participantes que posibilita la cooperación en el grupo. La base central de estos juegos- introducidos como técnica educativa por los colectivos de gEducación para la paz- consiste en el entrenamiento específico en las actitudes cooperativas que favorece la empatía, establece lazos afectivos entre las personas y permite un clima solidario, ayudando a resolver las tensiones. Los juegos cooperativos desarrollan el autoconcepto de cada persona y su afirmación en el grupo; permiten el conocimiento entre los participantes, premisa imprescindible para la formación del grupo; facilitan la confianza y contribuyen a la creación de un clima favorable; y, por último, potencian la comunicación a través de unas relaciones interpersonales cooperativas.

A través de los juegos cooperativos los participantes, en lugar de competir por conseguir una meta, trabajan juntos uniendo todas las habilidades y esfuerzos personales para superar los elementos estructurales del propio juego que aseguran la participación y eliminan la presión de la competencia; exigen la inclusión y no la exclusión y obedecen a unas reglas flexibles. Estos juegos se adaptan al grupo de jugadores y su diseño no está orientado, como ocurre en los juegos competitivos, al resultado final sino al proceso, poniendo especial énfasis en la creación colectiva de soluciones y en el divertimento y gozo de los participantes al participar conjuntamente con otros en la actividad.

Construir relaciones sociales positivas, desarrollar la empatía , favorecer la comunicación y la participación y compartir la alegría son algunas de las ventajas de los juegos cooperativos que se clasifican tradicionalmente en: juegos de presentación (sirven para conocer los nombres de los miembros del grupo y preparan la creación de un ambiente distendido) juegos de conocimiento (favorece el reconocimiento de las personas y facilitan la comunicación), juegos de afirmación (su objetivo es la afirmación positiva del grupo y de cada uno de sus miembros), juegos de confianza (junto con los anteriores permite un diálogo abierto, el trabajo en equipo, la expresión libre de ideas y la confianza mutua), juegos de comunicación (desarrollan y profundizan las habilidades comunicativas favoreciendo la empatía y una plena comunicación en múltiples direcciones), juegos de cooperación (favorecen el trabajo en equipo, la colaboración y la cooperación a través de la propia realización del juego; además sugieren el análisis crítico de la competición y potencian la formación de conductas prosociales), juegos de distensión (pueden usarse en cualquier momento y permiten un ambiente relajado y amigable) y juegos con paracaídas ( con estos juegos cooperativos se pueden alcanzar los objetivos de los juegos anteriores).