El circo llegó durante la comparecencia, o monólogo
mejor dicho, del presidente albiazul ante los medios de
comunicación vitorianos. La victoria frente al Betis
trajo consigo un nuevo desmán verbal del mandatario
alavesista.
El
turno de los insultos les llegó a, una vez más,
los periodistas: "Gracias a Dios hemos ganado. Empiezo
a ser bastante religioso, rezando e incluso pidiendo disculpas
porque empiezas a pensar que no puede ser que 5.000 no
tengan razón y la tenga yo. Después piensas
y sí, tengo razón yo. Sólo hace falta
que cuatro periodistas, los de siempre, saquen las cosas
de contexto y editen de mala manera para enfadar a la
pobre gente. Yo directamente no me comunico con ellos.
En vez de evitar palabras, hay algunos que corren contentísimos
para enfadar a la gente de alrededor. Yo creo que a la
mayoría de ellos no les importan las declaraciones
sobre el alcalde o el pobre Celedón. Pero bueno,
alguien tiene que ganar sus 600 euros al mes enfadando
a la gente. Pido disculpas por mí mismo y por vosotros.
¿No hay más preguntas?, ¿estáis
asustados? Entonces voy a sacar la Biblia".
Después
llegó el enfrentamiento con uno de los presentes
en la sala de prensa que se definió a sí
mismo como "socio, accionista y vitoriano".
La respuesta del presidente fue en la misma línea
vanidosa de siempre: "¿Y de la Tierra
o de Marte?"
sensacionalismo
La cantinela continuó durante algunos minutos más:
"Lo de Celedón ha sido muy bonito. El chaval
bajó y por lo menos la grada ha celebrado algo,
no estaban quietos. Estaban unidos y esa es la idea".
Las
referencias bíblicas, a las que parece que el presidente
se ha aficionado, continuaron: "¿Hay que buscar
a alguien malo? Pues seré yo. Ya podéis
empezar a crucificarme. Jesucristo preguntó ¿quién
va a tirar la primera piedra? Yo no vine desde el primer
día con el lanzador de piedras. Todos sabemos cómo
funciona el sensacionalismo aquí para vender periódicos".
La indignación hizo que los periodistas abandonaran
la sala.