El Alavés, más necesitado
de puntos que los aragoneses, tomó desde el comienzo
del encuentro la iniciativa ante un Zaragoza que esperaba
para robar el balón y sorprender al contragolpe a
su rival.
El conjunto albiazul cuando tenía
el esférico en su poder acumulaba tres hombres en
punta y buscaba en muchas ocasiones el juego aéreo
ante un rival que ha evidenciado que éste es uno
de su puntos flojos, aunque salió bien parado en
esta ocasión porque no pasó apuros.
El equipo vitoriano rondaba el área
local y se acercaba con cierta insistencia, pero más
por los errores defensivos y despistes locales que por mérito
propios. Aún así tuvo dos buenas oportunidades
en los minutos 13 y 16 con remates de Jandro y Bodipo, respectivamente,
que el meta "César" Sánchez se encargó
de conjurar.
Hasta el minuto 25 las opciones de marcar
fueron foráneas pero a partir de ahí el equipo
de Víctor Muñoz despertó y así
en el 25 el meta Costanzo se vio obligado a cortar una internada
de Oscar y en el 30 llegó la mejor opción
local con un remate al palo de un Diego Milito que parece
gafado pues en la pasada jornada, en San Mamés, ya
estrelló otros dos balones en la madera.
El escaso nivel de juego del primer periodo
se refleja en que, a falta de alicientes futbolísticos
el público de La Romareda premió con la mejor
ovación de este periodo una acción de casta
del lateral argentino Leo Ponzio que, tras resbalar, metió
la cabeza desde el suelo y consiguió finalmente llevarse
el balón.
Tras el descanso un Zaragoza algo más
motivado se adelantó en el marcador en el minuto
59 con un remate de cabeza de Diego Milito, tras centro
de Ewerthon, tanto que cayó como una losa sobre los
jugadores del equipo vasco.
Los propietarios del terreno se aprovecharon
de esto para, por medio de un Savio muy motivado que quería
despedirse del Real Zaragoza con buen sabor de boca, marcar
el segundo de penalti cometido sobre el brasileño
y que él mismo se encargó de materializar
y sentenciar así la suerte del encuentro.
Óscar González consiguió
el tercero en el minuto 75 ante un Alavés hundido
y que aún pudo haberse llevado algún tanto
más, algo que las buenas intervenciones de Costanzo
impidieron.