| Ahora
sí, se acabó la historia. Pese haber hecho
los deberes y haber logrado la victoria ante el Deportivo,
el Alavés no seguirá en Primera División
la próxima temporada.
El triunfo
in extremis del Espanyol sobre la Real Sociedad manda directamente
a los de Piterman a Segunda.
No pudo
ser. El Deportivo Alavés hizo todo lo que tenía
que hacer, pero el hecho de no depender de sí mismo
al final acabó pasando factura a un Alavés
que al final ha pagado muy caro lo irregular de su temporada.
El primer
peligro serio del encuentro lo creó el 'Depor' por
medio del madrileño Angel Javier Arizmendi, quien,
en el m. 10, remató fuera en muy buena posición.
El centro
del campo pasó a ser dominado casi completamente
por el combinado de Riazor a partir del m. 15 del encuentro,
con un Alavés medroso, inofensivo y que perdió
'gas' muy pronto, como ha sido norma habitual durante toda
la temporada, a raíz, sobre todo, de la pésima
pretemporada realizada en California.
Diego
Tristán protagonizó la segunda clara ocasión
de gol del Deportivo, pero el de La Algaba remató
raso y cruzado fuera por poco en el m. 22 de la primera
mitad.
El equipo
alavesista, que comenzó a reaccionar tímidamente,
tuvo su gran oportunidad de gol al filo del m. 32, pero
el testarazo del incisivo delantero Rodolfo Bodipo se estrelló
en el poste izquierdo de la portería defendida por
José Francisco Molina, sin duda el mejor del cuadro
coruñés.
José
María Mena repitió ocasión para el
equipo albiazul de Vitoria en el m. 36 del choque, pero
otra vez el portero Molina estuvo providencial al neutralizar
el disparo desde fuera del área del media punta toledano
del Deportivo Alavés.
El 'Depor'
de Joaquín Caparrós, sabedor de que el Villarreal
ya ganaba por 2-0 al Rácing de Santander, se lanzó
para adelante en los primeros compases de la segunda mitad
para tratar de hacer un gol a Bonano, lo que aprovechó
el equipo vitoriano para jugar a la contra con velocidad,
en medio de la emoción presente en las gradas de
Mendizorroza.
El alavesista
Jandro tuvo otra pintiparada oportunidad de gol en el m.
76, pero su remate flojo con el pie lo despejó 'in
extremis' el meta deportivista Molina. Pero, tanto fue el
cántaro a la fuente que el Deportivo Alavés
abrió, por fin, el marcador en el m. 78, por medio
de Rodolfo Bodipo, que remató a las mallas con el
pie un rechace de Molina a disparo previo de Nené
con la pierna izquierda.
Claro
que el gol del Espanyol, obra de Coromina, cayó como
un jarro de agua fría en Mendizorroza y, de esta
manera, se hizo un silencio sepulcral en la gradas del Estadio
del Paseo de Cervantes.
El Deportivo
Alavés, por sus propios méritos a lo largo
de una nefasta temporada, descendió a la Segunda
División merced a los caprichos de su 'iluminado'
presidente-entrenador.
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