| La
Ertzaintza se vio obligada a efectuar una carga contra
varios cientos de personas que se concentraron frente
a la salida del
párking
privado de Mendizorroza, tras
la finalización del encuentro. Los aficionados
gritaban, sobre todo, consignas en contra del presidente
del Alavés, Dmitry Piterman, y se acercaron
a la valla de separación del límite
del campo. La Policía autónoma identificó
en total a cuatro personas por destacarse en los sucesos,
sin que se produjese, pese a todo, ninguna detención.
Este
grupo de aficionados se fue disolviendo gradualmente
hasta dispersarse de forma completa a las doce y media
de la madrugada. Unos diez minutos después
la mayoría de los efectivos de la Ertzaintza
convocados al encuento también se retiró.
Dentro
del campo
Mientras
tanto, Piterman permaneció en todo momento
dentro de las instalaciones de Mendizorroza. Pese
a ello también se registró un incidente
a la salida del vestuario, cuando una joven vestida
con una camiseta del Alavés le insultó
y le pidió que se fuera de Vitoria. El máximo
accionista del club le replicó con otros insultos.
La Ertzaintza separó a la mujer del lugar y
procedió a su identificación dejándole
salir del campo poco más tarde.
Después
de este encuentro, que se produjo al filo de las
doce y media, Piterman se dirigió a la zona
'vip' del complejo deportivo, donde estaba preparada
una cena fría. La intención del presidente
consistía en permanecer en Mendizorroza hasta
que se despejase totalmente de seguidores la salida
del párking. Cuando fue informado por parte
de la Ertzaintza de que podía dejar el campo
sin problemas, lo hizo acompañado de su esposa
y sus guardaespaldas. Al salir, enfiló con
su vehículo por el paseo de Cervantes en dirección
prohibida.
Los
incidentes también se saldaron con la rotura
de un cristal de las oficinas albiazules.
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