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31 / 5 / 06
Piterman ofrece el banquillo del Alavés a Julio Bañuelos, técnico del equipo filial
 
El presidente hace ver al entrenador que dispondrá de capacidad de maniobra para dirigir a la plantilla en el día a día y en los partidos

Dmitry Piterman ha mirado hacia adentro para buscar a un entrenador que acepte el peculiar banquillo del Alavés. Lo tiene en la casa y responde al nombre de Julio Bañuelos, hasta la fecha responsable del filial que el domingo selló la temporada con el consabido descenso a Tercera. A éste ha ofrecido el presidente el puesto de preparador de la plantilla de Segunda con la esperanza de que su contestación sea afirmativa y le evite un quebradero de cabeza al simplificar la búsqueda en un mercado que para la entidad albiazul limita el número de candidatos por las constantes injerencias de su máximo accionista en la parcela técnica.

La propuesta trasladada a Julio Bañuelos viene de días atrás. Con Chuchi Cos como principal valedor, Piterman y el aspirante a primer entrenador del Alavés de Segunda han mantenido diversos contactos últimamente con el fin de madurar la oferta. Desde que el primer equipo perdió la categoría hasta que acabó el campeonato de Segunda B, el domingo anterior, el presidente y el joven técnico, natural de Miranda de Ebro, de 35 años, han cambiado impresiones en privado, sin que trascendieran los contactos en espera de que se clausurara el ejercicio competitivo 2005-06.

La opción de Bañuelos es «muy seria», sostienen distintas fuentes consultadas por este diario. Aunque no sea la única que contempla el Alavés -dispone de una cartera con más nombres, todos ellos de parecido perfil, medio-bajo-, a día de hoy sí parece ser la que con más consistencia maneja Piterman para emprender desde la primera figura del banquillo la necesaria recomposición de un proyecto que se desmoronó como un castillo de naipes con el ganado descenso a Segunda.

En la entidad de Mendizorroza se reconocen la labor del preparador burgalés, su capacidad de estimulación a los jugadores y el margen de conocimiento como activos que hagan posible ya su salto de un banco a otro de superior nivel, seis años después de caer en Mendizorroza de la mano del anterior presidente, Gonzalo Antón. Aunque el filial de Segunda B perdió la categoría al término de una campaña con trabas de todo tipo, desde lesiones hasta inexperiencia entre sus componentes, la desgracia deportiva que ello deparó no se tiene en cuenta ni se apunta en el debe de Julio Bañuelos para su promoción al plantel insignia de la casa albiazul.

De igual forma, Piterman también sabe que su particular forma de dirigir el Alavés desde todos los ámbitos, pero en especial desde el técnico, le complica la tarea cuando se trata de convencer a un entrenador de curso corriente para que tome el banco y paralelamente acate sin rechistar sus directrices en la preparación diaria y en la dirección de los partidos. Son éstas cuestiones que se están valorando con la propuesta planteada a Julio Bañuelos.

Garantías

Al entrenador mirandés le seduce el ofrecimiento del ucraniano y lo ve como la primera gran oportunidad para impulsar su incipiente carrera, pero de la misma manera teme que, si acepta la responsabilidad, pueda convertirse en uno más de esa sucesión de técnicos que pasaron por el Alavés de dos años a hoy. La sabida retahíla de profesionales que 'prestó' su carné y se sumió bajo el mando de Piterman con desenlaces y suertes dispares.

En consecuencia, en las conversaciones mantenidas Bañuelos habría demandado garantías suficientes para no ser él el siguiente en la lista de técnicos damnificados. Que le dejen entrenar y preparar los encuentros desde su papel, aunque sea dentro de una estructura consensuada, serían las dos vitales solicitudes planteadas por el preparador.

Según distintas fuentes, en primera instancia Piterman le habría asegurado que así será, porque su intención, ya manifestada en público, apunta a un progresivo distanciamiento personal del quehacer diario de la plantilla. Pero con el ucraniano siempre la capacidad de sorpresa supera a la ficción. En ese tira y afloja en torno al margen de maniobra de uno y otro está la clave para resolver el primer enigma del nuevo Alavés. Por de pronto, el mirandés se ha tomado unos días para reflexionar mientras espera una pronta reunión con el mandatario.

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