"Estoy
convencido de que, al término de la campaña 2006-2007,
lograremos el objetivo de retornar de nuevo a la máxima
categoría del fútbol español",
recalcó.
A la hora
de hablar sobre su estilo como entrenador, dejó bien claro
que le gusta que sus equipos sean siempre "muy competitivos"
y también precisó que lo único que le gusta
es "ganar cada partido", más que jugar bien aunque
al final se pierda o se empate.
El compromiso
entre el presidente albiazul Dmitry Piterman y Julio Bañuelos
abarca una temporada, con una cláusula que permitirá
renovar sucesivamente por otras más, siempre que ambas
partes estén de acuerdo con una antelación de treinta
días a la finalización del primer año de
contrato.
La gran incógnita,
a resolver más adelante, radicará en saber si Piterman
concederá plena autonomía a Julio Bañuelos
a la hora de trabajar y hacer las alineaciones, o si sucederá
como hasta ahora, en que todos los entrenadores estaban sometidos
a las decisiones técnicas y tácticas del presidente
del club vitoriano.
Sin embargo,
Piterman ya adelantó hoy que seguirá el mismo modelo
que hasta ahora, aunque él estará a partir de hoy
"en un plano más discreto", como ’manager’
general y cabeza visible de dos comisiones, una deportiva
y otra técnica, que deberán consensuar todo el trabajo
semanal del primer equipo.
"Durante
la próxima temporada no estaré mucho tiempo en España,
ya que viajaré a menudo a Estados Unidos para seguir de
cerca todo lo relativo a la nueva franquicia adquirida allí,
y será la Comisión Deportiva, con Chuchi Gómez
Cos a la cabeza, la que fiscalizará todo lo concerniente
con el Deportivo Alavés", subrayó Piterman.
El nuevo técnico albiazul nació hace 35 años
en Miranda de Ebro (Burgos), y en su currículo como jugador
en activo hay equipos como Mirandés, Zaragoza ’B’,
Las Palmas y Balaguer, entre otros.