La campaña
de socios del Alavés ha echado a andar con el pie cambiado.
Presentada el martes y objeto de críticas de todo tipo
desde el primer momento, la captación de abonados sufre
ya los primeros contratiempos. Según ha podido saber EL
CORREO, la entidad acumula más de mil bajas de socios al
cuarto día del plazo para la temporada 2006-07, un contingente
de hinchas que ha comunicado el propósito de no renovar
su militancia albiazul para Segunda.
Las
anulaciones recibidas hasta la fecha en Mendizorroza corresponden
en su mayoría a abonados con el pago del carné domiciliado
a su cuenta bancaria. Para los acogidos a esta modalidad, el período
establecido es de una semana. Antes de este jueves, aquellos que
renuncien a su condición de socio deben comunicárselo
al club para que proceda a la retirada del cobro a través
de la entidad de ahorro correspondiente. Más del 70% de
los abonados se alinea a esta propuesta sobre un total de 12.300
el ejercicio anterior. En cambio, a los que mantengan su fidelidad
se les cargará la cuota en el banco el jueves.
Un
termómetro
La
sucesión de bajas fue especialmente significativa el miércoles,
el primer día. Los teléfonos dispuestos por el Alavés
para atender a sus aficionados no pararon de sonar y recogieron
decenas de renuncias. Otros seguidores optaron por personarse
en las taquillas o en las oficinas para 'romper' su carné.
La pérdida
de socios inquieta a la entidad, pese a que esperaba renuncias
pero no tantas en tan breve espacio de tiempo. Por delante le
quedan tres días para conocer realmente hasta dónde
llegarán las anulaciones. Lo que depare la renovación
de carnés domiciliados será un avance muy relevante
del futuro de la campaña. Los abonados sin el pago vinculado
a la cuenta corriente tienen de plazo hasta el 14 de julio para
renovar a menor precio.