La
afición del Deportivo Alavés, de la mano de 'Alavés
gare', dio ayer un paso adelante y se plantó delante de Piterman
y Cos para hacerles saber, a la cara, que no les quiere en Vitoria.
Sólo lo pudo hacer ante del técnico, ya que el máximo
accionista no se presentó a la primera cita con Mendizorroza
tras el 'caso Carreras'. El cántabro, eso sí, sintió
la presión social en sus propias carnes hasta el punto de
que la grada provocó su salida de Mendizorroza. Lo hizo con
una movilización masiva en el campo, unos 1.500 aficionados,
que se desplazaron de grada hasta detrás del banquillo local.
La iniciativa tuvo consecuencias negativas, como el destrozo de
la cubierta del recinto del entrenador por parte de un reducido
grupo de exaltados. La mayoría trató de calmar los
ánimos y evitó mayores peligros. Eso y el oportuno
1-0 que en esos momentos subió al marcador.
La sentada
previa, con unas 300 personas, fue el acto oficial en contra de
Piterman, una concentración a su llegada al estadio que
la lluvia deslució. Cánticos en contra de Piterman
y Cos protagonizaron los prolegómenos, trufados con ovaciones
a la llegada de los jugadores, salvo a Quique de Lucas, que se
llevó los primeros improperios de la tarde.
Después,
con la Ertzaintza custodiando la entrada, llegó el autobús
del Ciudad de Murcia y, pegado a él, un coche negro conducido
por el vicepresidente, Pepe Nereo. Aumentaron los decibelios de
las protestas, pero comenzó la confusión sobre el
acompañante del directivo: Piterman o Cos, que se repartieron
cánticos a partes iguales, con preponderancia para el 'Ahora
más que nunca Dmitry muérete'. Después, una
vez comenzado el partido, se empezó a extender la noticia
de que el ucraniano no estaba en Vitoria. No había dado
la cara y el 'Piterman cobarde' ganó posiciones en la lista.
Pero poco
importaba que la sentada resultara un tanto descafeinada. No era
el plato fuerte de la jornada, en contra de lo que pudiera parecer.
Sólo era, de hecho, un mero entremés de las iniciativas
que 'Alavés Gare' había confeccionado para el partido.
Los
carteles con el lema 'Dmitry kanpora' inundaron la zona técnica
del banquillo de Cos a modo de presagio. Corría el minuto
14 del partido cuando un movimiento anómalo en la grada
de Polideportivo llamó la atención del resto de
Mendizorroza. Alrededor de 200 personas se levantaron de sus asientos
para hacer una peregrinación hacia la Tribuna Principal,
animando al resto de la grada a que hiciera lo mismo. Era la sorpresa
que las peñas tenían preparada al dúo técnico.
Sólo lo sabían unos pocos, pero el boca a boca corrió
y en cuestión de minutos el banquillo de Cos estaba rodeado
de 1.500 personas.
Incidentes
puntuales
Tomaron la
zona al grito de 'A por ellos' y, pese a la cordura de la mayoría,
hubo que lamentar alguna salida de tono que acabó con el
banquillo roto y catorce agentes de la Ertzaintza protegiendo
un banquillo que no podía ver el partido, salvo Thiago
Gentil, que se colocó a la altura de la policía
para seguir el choque.
Presión,
mucha presión, sobre la figura de Cos, que se fue a la
caseta antes del descanso y no salió después. La
afición del Alavés le había echado del banquillo
el día en el que Piterman le dejó solo por primera
vez. El ya famoso 'Chuchi marioneta' retumbó en Mendizorroza.
El gol animó
la 'General', que recordó a la de antaño y fue aplaudida
por los propios jugadores al descanso y al final. La afición
la plagó de pancartas y cánticos de apoyo al equipo,
de rechazo a Piterman y Cos y de recordatorio hacia otros considerados
culpables, como Gonzalo Antón o Pepe Nereo.