Dmitry
Piterman asistió ayer a una nueva expresión del rechazo
generalizado que su gestión provoca en el alavesismo. Conocida
de sobra su mayoría -que ayer volvió a exhibir alaprobar
todas las cuentas con el 94% de los votos a favor-, buena parte
de los accionistas reunidos en la junta general demostraron su hastío
a través de abucheos reiterados e incluso insultos que comenzaron
en la puerta y se trasladaron a la sala. Se reprodujo así
la crispación social que vive Mendizorroza jornada a jornada
con reiteradas 'preguntas' sobre la fecha de su salida del club,
la «escandalosa administración» de la entidad
o la «vergüenza» de los múltiples impagos
de la sociedad en los últimos meses.
En
Villasuso se reunieron ayer 117 accionistas, que representaban el
54,09% del capital social. Es decir, los títulos controlados
por Dmitry Piterman -51%- más sólo un 3% del 49 restante
correspondiente a los pequeños propietarios. En este marco
se desarrolló la Junta General más rápida de
los últimos tiempos -apenas una hora y diez minutos-, sostenida
en su mayor parte por las reiteradas preguntas de los integrantes
de las plataformas Sentimiento Albiazul y Accionistas Albiazules.
Y es que el club, a través de su vicepresidente José
Nereo y el propio Piterman, apenas se dedicó a exponer de
carrerilla algunos números ofrecidos en la documentación
sin aclarar, una vez más, datos sobre la deuda real de la
entidad y otros capítulos específicos sobre los que
fueron cuestionados, lo que provocó continuas protestas por
parte de los accionistas. También existieron dudas a la hora
de realizar algunas votaciones y algún error en la lectura
de las cifras.
«Cinco
millones»
Piterman,
como en años anteriores, recurrió a generalidades
para defender su gestión, que en la campaña pasada
generó un déficit de 2,3 millones de euros. Después
de explicar que estaba «constipado» -su gesto parecía
más bien crispado ante las críticas-, apeló
al discurso del inicio de temporada. Subrayó que «los
12 millones de euros» obtenidos por los traspasos veraniegos
permitirán al Alavés salir adelante en el apartado
económico. En ese sentido, puntualizó que siete millones
(Costanzo y Nene) se aplicarán al próximo ejercicio
para cuadrar las cuentas y que cinco de ellos aún están
pendientes de cobro a través de pagarés.
El
presidente albiazul, como ya es costumbre en estas citas, se afanó
en mantener que las «condiciones económicas del club
no son preocupantes ni tan dramáticas como se quiere hacer
ver». Aseguró asimismo que los empleados del club se
encuentran al día -en la mañana de ayer no era así-
y sólo admitió que existían «deudas»
con los futbolistas. En ese momento trató de comparar la
situación con otros clubes -Valladolid- y los accionistas
le hicieron callar con un nuevo abucheo.
Cuestionado
después sobre si su intención es «hacer desaparecer
al club», Piterman aseguró que él «defiende
su inversión» y sus intereses son «los mismos
que los del resto de accionistas», otra frase saludada entre
gritos e insultos. Entre otros «sinvergüenza»,
«tirano», «dictador» y «fascista»
antes de la pregunta inicial y final de algunos accionistas siempre
surgía: «¿cuándo se va a ir?». |