.
 
 

 

19 /2/ 07
Fabri anuncia su cese y Piterman le desdice tras la goleada
 

Piterman rompe con Fabri horas antes del partido por la alineación de Arthuro, el técnico se sienta en el banquillo pero no entra en el vestuario y finalmente escenifican un acuerdo para continuar.

Volvió Dmitry Piterman al banquillo de Mendizorroza y quiso hacerlo como entrenador. El oficial, Fabri González, se había quedado unas horas antes sin cargo. O al menos ese fue el mensaje que recibió el técnico gallego cuando la expedición alavesista se concentró en un hotel a la espera del partido ante el Vecindario. Las discrepancias sobre la alineación de Arthuro, impuesto en el once inicial por el presidente, como ya adelantó este periódico el viernes, explotaron en plena jornada dominical, cuando nada debe descentrar a un colectivo de futbolistas. Enésimo esperpento del máximo accionista, parcheado tras el duelo con explicaciones inexplicables por ambas partes.

En el fondo de la cuestión anidan, una vez más, las diferencias de criterio entre un entrenador y un 'alineador'. A pesar de asumir tras su llegada al club la «filosofía» del presidente albiazul y declararse como un simple «empleado», a Fabri le ha tocado esta semana lidiar con el verdadero Piterman. No el que le ha concedido autonomía durante los primeros partidos, donde ha podido repetir prácticamente las alineaciones, y sí el que cree conocer todas las respuestas deportivas y empresariales. También el que puede resultar verbalmente tan pesado en privado como en sus comparecencias públicas. Hasta llegar al conocido consenso o forzar una ruptura.

Así sucedió ayer. Piterman se empeñó en su decisión de alinear a Arthuro, que engloba también una promoción general de los futbolistas brasileños de la plantilla, incluidos Elton y Wellington Paulista. Esa cuestión deportivo-económica que, vista la trayectoria albiazul hacia la nada clasificatoria, parece ser ahora una de las prioridades del presidente. Fabri, más receptivo a la presencia en el equipo de Rubén Navarro e incluso Aloisi, se encontraba en otra onda. Más aún cuando durante la semana el presidente alavesista sólo se presentó en un entrenamiento y ni siquiera siguió la evolución de los futbolistas en las sesiones preparatorias.

Comunicación verbal

Después de hablar ayer de este y otros temas, Piterman anunció al técnico que no iba a continuar como entrenador. Aún restaban varias horas para el partido ante el Vecindario. Se plantearon en ese momento varias dudas. Sin embargo, el máximo accionista trató de zanjarlas con rapidez. La primera, sugiriendo a Fabri que si no acudía a su puesto en el banquillo podría tener problemas para cobrar su contrato.

Una hora antes del encuentro, el propio técnico confirmaba que existían problemas internos y se sentía «apartado» de la disciplina del club. Que se encontraba en Mendizorroza debido a que aún no había recibido ninguna comunicación escrita de su destitución y que su ausencia podría conllevar una sanción disciplinaria por parte del club.

Sus actos en el Paseo de Cervantes corroboraban esta caótica situación. El técnico gallego ni siquiera entró en el vestuario alavesista, al menos antes del partido. Tampoco apareció por el césped para seguir el calentamiento del conjunto vitoriano. Mientras Piterman se dejaba ver sonriente, Fabri aguardaba en el túnel de vestuarios. Simplemente, se creía fuera del Alavés y obligado a cumplir con el 'papelón' por una cuestión puramente económica. El caso se remataba dentro de la caseta con una charla técnica ofrecida por el presidente albiazul ante una plantilla estupefacta. El máximo accionista apelaba de nuevo a aquello de esperar atrás para sacar el contragolpe. Es decir, el soniquete de siempre, tampoco alterado ante la visita del colista a Mendizorroza.

Cambio de opinión

La actitud resignada de Fabri se extendió durante todo el duelo. Se situó en el banquillo lo más lejos posible de Piterman. Es decir, con Edu Carrera, Alberto Garmendia y Tasio -el resto del cuerpo técnico- como separación. Apenas mostró sus sentimientos con los goles y, al contrario que en el resto de los partidos, en ningún instante dejó su asiento para arengar a los futbolistas.

Al finalizar el encuentro llegaron nuevas sorpresas. Primero, con una larga espera por parte de los periodistas para conocer quién era el encargado de comparecer en la sala de prensa de Mendizorroza por parte alavesista. Después, cuando primero Piterman y más tarde Fabri comenzaron a articular todo tipo de explicaciones para parchear en lo posible la situación. Al presidente albiazul, todo un especialista ya en este tipo de acontecimientos, apenas le costó trabajo volver al discurso habitual.

Es decir, a recordar de forma clara que sólo a él le corresponde tomar decisiones en el capítulo deportivo si lo cree conveniente. A su juicio, los tres últimos resultados negativos -un punto de nueve- le obligaban en esta ocasión a tomar las riendas. Una situación que a principio de temporada provocó la salida del técnico Julio Bañuelos tras una escenificación de acuerdo mutuo y que, en esta oportunidad, se saldó con la aún más difícil de digerir continuidad de Fabri.

El técnico gallego apeló ante los medios de comunicación a todo tipo de giros lingüísticos para evitar una explicación clara de lo sucedido. La realidad es que su autoridad, antes escasa, parece ahora nula ante la plantilla.

 
LA PELÍCULA
Jueves: Dmitry Piterman, que no acude a los primeros entrenamietos de la semana, sí llega a Mendizorroza para supervisar la prueba táctica. En ella, impone a Arthuro en el teórico once inicial como sustituto de Rubén Navarro. Después, ya el sábado, el delantero queda incluso fuera de la convocatoria.

Concentración: el equipo se cita en un hotel vitoriano para la comida previa al encuentro ante el Vecindario. Piterman y Fabri discuten, entre otras cosas, de la alineación de Arthuro. El presidente alavesista le comunica al entrenador que no va a seguir en su cargo. Poco después, le dice que debe ocupar su lugar en el banquillo ante el Vecindario o, en caso contrario, podría tener problemas para cobrar su contrato.

Partido: Fabri no entra en el vestuario y la charla corre a cargo del presidente. El técnico asume de forma pública que está «apartado» del Alavés.

Declaraciones: Piterman y Fabri dicen que después de varias conversaciones han llegado a un acuerdo para mantener la vinculación.

 
el correo digital