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8/3/ 07
Luna regresa al club «para desempeñar la misma labor que el año pasado»
 
 
Piterman afirma que el nuevo técnico tendrá un «contrato indefinido»

Ya ni siquiera los nuevos entrenadores son novedosos en el Alavés. Tampoco las comparecencias públicas de Dmitry Piterman, que ha agotado el discurso y los revulsivos para esta temporada, prácticamente perdida en el aspecto deportivo. Por ello, en una presentación forzada por las circunstancias tras la dimisión de Fabri, el presidente albiazul, más apagado de lo habitual, escenificó en Mendizorroza el regreso de Mario Luna al banquillo. «¿Cuál va a ser su labor?», se le cuestionó de entrada al técnico argentino. «La misma que desempeñé el año pasado», respondió.

Una temporada donde soportó desde el inicio de su trabajo las desautorizaciones permanentes por parte del ucraniano y que acabó en descenso. En esta ocasión, el presidente se adelantó incluso al aterrizaje de Mario Luna en Vitoria. El lunes asfaltó la pista. Descalificó la figura del entrenador en el fútbol, rogó que se le atribuyan «todas las alineaciones» en su etapa albiazul y no sólo unas cuántas y habló de la necesidad de contratar a un técnico de «perfil bajo» que «no reste» al equipo. 48 horas más tarde, tras la negativa de Nando Yosu a retratarse en esta fotografía, llegó el argentino y saludó. Con el propósito de «luchar por el ascenso».

«Problema familiar»

Piterman se desvivió después para justiciar el regreso del técnico hispanoargentino. Aseguró primero que la salida de Luna del club el pasado mes de junio se produjo por un «problema familiar» del entrenador. Después elogió la etapa del sudamericano en el banquillo al calificarla de «buena y positiva» para el Alavés. Incluso, el presidente albiazul aseguró que la «'generosidad'» de la Real Sociedad impidió la permanencia. Luego trató de arreglarlo hablando de la «falta de motivación» de los equipos «que no se jugaban nada».

«Hombre de confianza»

El presidente albiazul explicó que el contrato de Luna en el Alavés será «indefinido» y que lo considera un «hombre de confianza», junto al resto del cuerpo técnico, el vicepresidente José Nereo Ruiz y otros empleados albiazules. «Estoy muy cómodo con este grupo que hace bien su trabajo», precisó.

Después, en otro alarde del más puro surrealismo dialéctico y después de contratar al cuarto técnico de la temporada, Piterman aseguró que los relevos de entrenador «en muy pocas ocasiones dan resultado». En el caso de Luna, además, matizó que en los últimos días había tenido «alguna duda» a la hora de la elección «por todo lo que rodea al club». Algo a lo que también se refirió ayer Luna, criticado ya en su anterior etapa por los aficionados de Mendizorroza. «Yo a la afición la entiendo, pero el entorno es algo que no puedo manejar», apuntó.

Piterman tampoco se olvidó ayer de dedicar unas palabras a ex técnico Fabri, después de que éste le replicase en una carta abierta y le pidiese que se ocupe «de sus reiterados incumplimientos laborales» con la plantilla en lugar de hablar de él como «un experimento barato de 8.000 euros». Ayer, el presidente albiazul, bastante sosegado, se limitó a explicar que el entrenador gallego «no hizo nada en las tres últimas semanas».

Según sus palabras, el motivo de su dimisión es que «se le cruzaron los cables» tras sumar un punto en tres partidos y «quiso adueñarse de unas decisiones que no le pertenecían».

 
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