Pese
a la image de arrogancia que se transmite, los representantes del
mayor número de acciones de nuestro equipo, están
sufriendo con la cruda realidad que se avecina para ellos. Gran
parte de los socios de este año, le serán esquivos
el próximo.
Este hecho, no es sólo crucial porque la tirada de carnés
dará menos dividendos, es sabido desde los tiempos de Jesús
Gil, que el dinero que ingresa la tesorería de un equipo
en concepto de abonos es una porción ínfima del presupuesto
total. Pero claro, el número de socios es trascendental a
la hora de suscribir los contratos con los anunciantes.
En esta tesitura,
el Alavés ha recibido ciertos adelantos, pagos publicitarios
que correspondían a la temporada próxima. Y además,
en esta misma, vencen los compromisos con ciertos anunciantes.
Por ello, Piterman precisa de socios para la liga 2007/2008. Este
año, de manera exagerada ha engrosado las cifras, y ha
hecho creer que 6000 personas asistían a Mendizorrotza,
cuando todos sabemos que suma remos unos 3.000. Pues para la próxima
temporada, necesita que esos 3000 fieles se mantengan. De lo contrario,
no podrá hacer creer que cuenta con 6000 socios.
Chuchi Cos
Así, Chuchi Cos hace 10 días, llamaba a un conocido
periodista vitoriano, para pedirle que cejen en sus críticas;
ya que estamos en un momento donde muchos nos debatimos en si
seguir o no en nuestro club.
Cos advertía
que el club no genera ni un duro, y que sin los socios como reclamos,
perderán a los patrocinadores, cuyos intereses trascienden
de que Piterman continúe o no.
Los patrocinadores se rigen por un interés exclusivamente
mercantil, y les importa poco que sea el equipo de la ciudad.
Su único
móvil es el número de aficionados que presenciarán
su inserción.
Dimitri Piterman
Además, se puede confirmar que hace varios meses Piterman
llamaba a Fidel, y le pedía ayuda, para que desde su Web
pueda "convencer" a los aficionados de la inocencia
del presidente del club. Esos dos guiños, vienen a ratificar
que están preocupados. El club no podrá soportar
un bloqueo económico, y los socios parece que tenemos la
sartén por el mango.
Si se produce nuestro éxodo, los anunciantes se irán
con nosotros. Y al solar de Piterman, sólo le quedará
a Fidel, oficiando de defensor del diablo.