El
futuro del Deportivo Alavés como entidad deportiva con más
de 85 años de historia se presenta bastante oscuro al no
haber encontrado financiación el grupo de empresarios alaveses
que lidera Fernando Ortiz de Zárate.
El planteamiento
económico presentado por el grupo de Ortiz de Zárate
para salvar al club de Mendizorroza pasaba por solicitar un crédito
a la Caja Vital-Kutxa cercano a los seis millones de euros para
pagar, en primer lugar, los débitos a los jugadores y luego
a los principales proveedores que llevan mucho tiempo sin cobrar
sus servicios.
Como garantía,
los empresarios alaveses interesados en la compra de la mayoría
del paquete de acciones (51 por ciento) en poder de Dmitry Piterman
ofrecieron hoy al presidente de la entidad de ahorro vitoriana,
Gregorio Rojo García -hermano del presidente del senado,
Javier Rojo- las instalaciones deportivas de Ibaia y también
las del complejo estudiantil de Izarra.
“Ley
concursal”
Sin embargo,
Rojo García no aceptó dicho aval, por lo que se
hace muy difícil que otra entidad bancaria radicada en
la capital alavesa pueda adelantar ese dinero al grupo de Fernando
Ortiz de Zárate.
Por tanto,
el futuro para salvar en última instancia de la desaparición
al histórico Alavés tras la nefasta gestión
deportiva, económica y empresarial del ucranio-estadounidense
Dmitry Piterman pasaría únicamente por la ’ley
concursal’, a la que ya se han acogido clubes como la Unión
Deportiva Las Palmas y el Málaga.