Iniciamos ya nuestro ultimo día de circuito, esta noche dormiremos ya en Estambul, aquí es donde la gente del circuito se separa, cada uno tenemos un hotel diferente, algunos coinciden en el mismo hotel, pero aun nos queda por visitar la ultima ciudad del circuito, en nuestro caso Bursa.
Ciudad industrial y financiera, fue la primera capital del imperio otomano periodo en que se construyeron muchos de sus monumentos. El mausoleo verde es la tumba del sultan mehmet, se llama así porque esta revestido de azulejos verdes. Visitamos tambien la mezquita verde o Yesil Camii, hay que decir que para entrar en algunas mezquitas, te dan una especie de pañuelo grande para que te cubras, las mujeres la cabeza y los hombros, y los hombres las piernas si llevas pantalón corto.
Comimos en un restaurante típico donde había unas vistas muy buenas de la ciudad, luego fuimos al famoso mercado de la seda, que forma parte junto con el de antigüedades del gran bazar, bastante parecido al de Estambul, dimos unas vueltas, algunos aprovechamos para cambiar dinero.
A media tarde subimos otra vez al autobus, para tomar el ferry que nos llevara cruzando el mar de Marmara a Estambul, que ese día hacia mucho calor y bastante humedad, a medida que nos metíamos en el mar la bruma se hacia mas visible, cuando desembarcamos ya en la otra orilla, caían unas ligeras gotas de agua .
La primera sensación que te da, es extraña, de una ciudad gris, vieja, quizás porque entramos ya de noche, y lloviendo. El guía nos recordaba las visitas opcionales que podíamos hacer con la agencia, puesto que los días de estancia en Estambul eran libres, también nos dijo que en una ciudad tan grande y con una población de 12 millones de habitantes no resulta fácil moverte. Nosotros personalmente no teníamos ninguna excursión contratada, y muy poquita gente las había contratado.
El autobús poco a poco nos iva dejando, a cada uno en el hotel elegido, nosotros lo teníamos en la zona vieja fuimos los últimos en bajar, el aspecto que presentaba de noche esa parte la ciudad, las calles por las que se metía el bus, muy poco iluminadas era bastante desconcertante, menos mal que la zona de nuestro hotel mejoraba al respecto.
Casi la mayor parte del grupo estabamos alojados en esa zona, por lo que quedamos una vez dejado nuestras cosas en el hotel para cenar, con la horas que eran, el desconocimiento del lugar y el "hambre", nos metimos directamente en un Mac donal (mas vale lo ... conocido..). La estancia en Estambul era en régimen de alojamiento y desayuno.