Revista musical de publicación en Internet
(crítica publicada el día 28-2-2009)

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

CND2: una escuela de estrellas

Por Víctor Pliego de Andrés

Compañía Nacional de Danza 2. Director artístico: Nacho Duato. Duende (Nacho Duato / Claude Debussy); Cor Perdut (Nacho Duato /María del Mar Bonet); Érase una vez… (Yoko Taira / Joji Hirota y Shoji Yamashiro); Kol Nidre (Nacho Duato / John Zorn, Arvo Pärt y John Taverner). Teatro Madrid, 22 de enero de 2009 a 1 de febrero de 2009.

La Compañía Nacional de Danza 2, CND2, ha cumplido diez años desarrollando un trabajo impecable, cuyo objetivo es formar y preparar a bailarines para la vida profesional. Creada en 1999 por Nacho Duato, puso al frente de la misma a Tony Fabre, antiguo bailarín de la CND. En 10 años han pasado por la CND2 68 bailarines de diferentes nacionalidades que actualmente trabajan en las compañías de danza más destacadas del mundo. El programa que esta temporada han presentado en el Teatro Madrid ha sido variado y coherente. Ha estado compuesto por dos piezas de su repertorio y dos estrenos, uno  de ello absoluto, en estilos que muestran diferentes posibilidades expresivas, que van de lo narrativo a lo más abstracto. Forman un panorama  que abarca varios años de trabajo. Se aprecian claramente las intenciones pedagógicas de esta selección que busca un trabajo expresivo, moderno y técnico, e insiste en las líneas y en los movimientos más imaginativos. Duende es una pieza de Duato compuesta en 1991 sobre músicas de Debussy, que contiene remotas evocaciones del Fauno sestero y de un mundo neoclásico y modernista, expuesto en fotos fijas que emplean un lenguaje muy estilizado. Duato sabe interpretar como pocos las músicas “clásicas” a través de la danza. Solo cabe objetar que, en este caso, y eso es cosa rara en esta compañía, la sonorización no estuvo a la altura de los demás elementos. Cor Perdut  es una creación de signo muy distinto, concebida por Duato hace veinte años dentro de su línea más festiva, mediterránea, incluso helenística. El ritmo de la música, de la palabra y del movimiento expresan una desbordante alegría de vivir. Se trata de una pieza histórica dentro del catálogo de Duato, que ahora incorpora también la CND2 a su repertorio.  La música es de María del Mar Bonet. Érase una vez…, de Yoko Taira, es un sorprendente ejercicio de caligrafía, de poesía visual, de humor sutil y de expresividad, que la CND2 tiene en programa desde que la estrenó el 2001. Y además, cómo primicia absoluta, se presentó Kol Nidre, un trabajo introspectivo y espiritual en el que Nacho Duato reflexiona sobre la situación de los más jóvenes en los conflictos bélicos; es un tema comprometido y de máxima actualidad en estas fechas. El dramatismo y la oscuridad de esta última etapa creativa de Duato contrastan profundamente con sus trabajos iniciales, como Cor Perdut, obra con la cual conforma un “alfa y omega”, una “cara y cruz”. Es sorprendente la capacidad que tiene Duato para utilizar algo tan vital como es la danza en la denuncia del oprobio que supone la guerra y la violencia. Kol Nidre es una pieza limpia y conmovedora, que sigue la estela de Herrumbre. Los bailarines mostraron su magnífica escuela, desde el primero al último, interpretando todas las piezas con tanta perfección como autenticidad. Saben muy bien lo que hacen y están perfectamente preparados para seguir los pasos de quienes les precedieron, y para triunfar en cualquier compañía de primera fila. Ojala que esta línea de excelente trabajo artístico se mantenga por muchos años.

http://cndanza.mcu.es/