Sinergia vocal
Por Víctor Pliego de Andrés
Recital
de Lieder
de Purcell, Mendelssohn, Brahms, Gounod, Chausson y Rossini. Kate Royal (soprano), Christine
Rice (mezzosoprano) y Roger Vignoles
(piano). XV
Ciclo de Lied. Teatro de la Zarzuela, Madrid, 26 de
enero de 2009.
No
son frecuentes los recitales colectivos en el Ciclo de Lieder
del Teatro de la Zarzuela
y Caja Madrid, pero cuando hay alguno siempre despierta un especial interés.
En esta cita se unieron la soprano Kate Royal y la
mezzosoprano Christine Rice, que se presentaron por
primera vez en este marco, acompañadas por Roger Vignoles que ya nos ha visitado antes. Las dos cantantes
estuvieron en Madrid hace tres años, formando en el reparto que interpretó en
el Teatro Real El sueño de una noche de
verano de Britten. En esta ocasión ofrecieron
un programa heterogéneo y ligero, pero muy elegante y bien presentado. Royal
y Rice forman un magnífico equipo, perfectamente compensado, con voces muy
igualadas en su estilo, fraseo timbre y articulación. Haciendo honor a su
procedencia inglesa, abrieron la velada con unas preciosas canciones a dúo de
Purcell, remotamente emparentadas con los
madrigales dialogados, llenas de brío y de claridad. Luego acometieron
diversas canciones de salón de Mendelssohn y Brahms, de cierto tono popular, en las que alternaron la
colaboración con algunas intervenciones a solo. En la segunda parte de la velada
continuaron su recorrido, ahora por el repertorio francés e italiano,
representado con piezas de Gounod, Chausson y Rossini. Mostraron
un perfecto dominio de los distintos idiomas y estilos, siempre dentro de un
tono feliz y solo a veces algo más lírico. En Rossini
pudieron demostrar lo mejor de su línea vocal. Durante todo el recital
administraron muy bien el caudal canoro, adecuándolo a las dimensiones de la
sala, sin caer en excesos ni defectos.
Sostuvieron sus interpretaciones solo con la voz, sin hacer apenas
gala de ningún gesto teatral. El pianista supo colaborar gentilmente desde un
segundo plano. Las intervenciones conjuntas fueron mucho más interesantes que
las que ofrecieron a solo, dejando claro el acierto de presentarse con
canciones a dúo. Destacó la sencillez en su actitud, la versatilidad mostrada
en el programa y la calidad de las voces. Ante los aplausos ofrecieron como
propinas sendas canciones de Brahms y de Schumann.