Revista musical de publicación en Internet
(crítica publicada el día 28-2-2009)

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

Sinergia vocal

Por Víctor Pliego de Andrés

Recital de Lieder de Purcell, Mendelssohn, Brahms, Gounod, Chausson y Rossini. Kate Royal (soprano), Christine Rice (mezzosoprano) y Roger Vignoles (piano).  XV Ciclo de Lied. Teatro de la Zarzuela, Madrid, 26 de enero de 2009.

       

No son frecuentes los recitales colectivos en el Ciclo de Lieder del Teatro de la Zarzuela y Caja Madrid, pero cuando hay alguno siempre despierta un especial interés. En esta cita se unieron la soprano Kate Royal y la mezzosoprano Christine Rice, que se presentaron por primera vez en este marco, acompañadas por Roger Vignoles que ya nos ha visitado antes. Las dos cantantes estuvieron en Madrid hace tres años, formando en el reparto que interpretó en el Teatro Real El sueño de una noche de verano de Britten. En esta ocasión ofrecieron un programa heterogéneo y ligero, pero muy elegante y bien presentado. Royal y Rice forman un magnífico equipo, perfectamente compensado, con voces muy igualadas en su estilo, fraseo timbre y articulación. Haciendo honor a su procedencia inglesa, abrieron la velada con unas preciosas canciones a dúo de Purcell, remotamente emparentadas con los madrigales dialogados, llenas de brío y de claridad. Luego acometieron diversas canciones de salón de Mendelssohn y Brahms, de cierto tono popular, en las que alternaron la colaboración con algunas intervenciones a solo.  En la segunda parte de la velada continuaron su recorrido, ahora por el repertorio francés e italiano, representado con piezas de Gounod, Chausson y Rossini. Mostraron un perfecto dominio de los distintos idiomas y estilos, siempre dentro de un tono feliz y solo a veces algo más lírico. En Rossini pudieron demostrar lo mejor de su línea vocal. Durante todo el recital administraron muy bien el caudal canoro, adecuándolo a las dimensiones de la sala, sin caer en excesos ni defectos.  Sostuvieron sus interpretaciones solo con la voz, sin hacer apenas gala de ningún gesto teatral. El pianista supo colaborar gentilmente desde un segundo plano. Las intervenciones conjuntas fueron mucho más interesantes que las que ofrecieron a solo, dejando claro el acierto de presentarse con canciones a dúo. Destacó la sencillez en su actitud, la versatilidad mostrada en el programa y la calidad de las voces. Ante los aplausos ofrecieron como propinas sendas canciones de Brahms y de Schumann.

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