Revista musical de publicación en Internet
(crítica publicada el día 28-2-2009)

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

Voz de felpa

Por Víctor Pliego de Andrés

Recital de Lieder de Schubert con textos de Mayhofer y Goethe. Matthias Goerne (barítono) y Eric Schneider (piano). XV Ciclo de Lied. Teatro de la Zarzuela, Madrid, 16 de febrero de 2009.                                                                                                                                                  

El público madrileño ama a Matthias Goerne y lo demuestró con la calidez del saludo inicial ante esta nueva cita. Goerne es uno de los más arsiduos visitantes del Ciclo de Lieder que ofrecen Caja Madrid y el Teatro de la Zarzuela. Aunque canta de cabeza y usa poco la resonancia del pecho, a la manera “tedesca” que diría más de un maestro de canto, su línea y su arte seducen a todos. Goerne canta con una seguridad absoluta, sin fallar nunca ni amenazar con hacerlo, dejando las melodías grabadas en el aire. Su voz es poderosa, pero sabe proyectarla de una forma que parece cercana, creando un clima de especial intimidad y calidez. El timbre es muy redondo y aterciopelado, y presenta más profundidad que brillo. Goerne canta con un fraseo meloso, con una administración exquisita de la dinámica, y con un legato constante. Mantiene una tensión emocional, el dramatismo, con indudable afectación pero un resultado sobrecogedor que deja casi sin respiración. El piano de Eric Schneider se contagia de esas maneras y también busca el calor, ciñéndose a la delectación melódica. Ambos artistas se compenetran muy bien y fijan unos espacios entre las canciones perfectamente calculados, que respetan el tempo general del recital. Goerne canta con una regularidad encomiable y algo sobrehumana. Apenas hay diferencia entre la primera y la última pieza: no se advierte fatiga ni frialdad en el transcurso del recital. Y todas las canciones son interpretadas con igual intensidad emocional, sean tristes o alegres, frívolas o trascendentales, de amor o de muerte. Hay matices, desde luego, que diferencian unas de otras, pero son muy sutiles. Las dos mitades de la velada se organizaron conforme a los autores poéticos: las canciones de la primera parte eran con textos de Johann Mayhofer; las de la segunda de Johann Wolfgang von Goethe. El recital fue un éxito y los artistas respondieron a las ovaciones con dos propinas. El barítono volvió a dejar a su paso una excelente y poderosa impresión.

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