Voz de felpa
Por Víctor Pliego de Andrés
Recital
de Lieder
de Schubert con textos de Mayhofer
y Goethe. Matthias Goerne (barítono) y Eric Schneider
(piano). XV Ciclo de Lied.
Teatro de la Zarzuela,
Madrid, 16 de febrero de 2009.

El
público madrileño ama a Matthias Goerne y lo demuestró con la calidez del saludo inicial
ante esta nueva cita. Goerne es uno de los más arsiduos visitantes del Ciclo de Lieder que ofrecen Caja Madrid y el Teatro de la Zarzuela. Aunque
canta de cabeza y usa poco la resonancia del pecho, a la manera “tedesca” que diría más de un maestro de canto, su línea y
su arte seducen a todos. Goerne canta con una
seguridad absoluta, sin fallar nunca ni amenazar con hacerlo, dejando las
melodías grabadas en el aire. Su voz es poderosa, pero sabe proyectarla de una
forma que parece cercana, creando un clima de especial intimidad y calidez.
El timbre es muy redondo y aterciopelado, y presenta más profundidad que
brillo. Goerne canta con un fraseo meloso, con una
administración exquisita de la dinámica, y con un legato constante.
Mantiene una tensión emocional, el dramatismo, con indudable afectación pero
un resultado sobrecogedor que deja casi sin respiración.
El piano de Eric Schneider se contagia de esas
maneras y también busca el calor, ciñéndose a la delectación melódica. Ambos
artistas se compenetran muy bien y fijan unos espacios entre las canciones
perfectamente calculados, que respetan el tempo
general del recital. Goerne canta con una
regularidad encomiable y algo sobrehumana. Apenas hay diferencia entre la
primera y la última pieza: no se advierte fatiga ni frialdad en el transcurso
del recital. Y todas las canciones son interpretadas con igual intensidad
emocional, sean tristes o alegres, frívolas o trascendentales, de amor o de
muerte. Hay matices, desde luego, que diferencian unas de otras, pero son muy
sutiles. Las dos mitades de la velada se organizaron conforme a los autores
poéticos: las canciones de la primera parte eran con textos de Johann Mayhofer; las de la segunda de Johann Wolfgang
von Goethe. El recital
fue un éxito y los artistas respondieron a las ovaciones con dos propinas.
El barítono volvió a dejar a su paso una excelente y poderosa impresión.