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El grito escenificado Massacre. Música de Wolfgang Mitterer. Libreto del compositor y de Stefan
Müller a partir del drama de Christopher Marlowe. Reparto: Elizabeth Calleo, Valérie Philippin, Nora Petročenko, Jean-Paul Bonnevalle, Lionel Peintre, Stéfany Ganachaud (bailarina). Remix Ensemble de Oporto. Escenografía: Sébastien
Michaud. Vestuario: Fanny
Brouste. Dirección musical: Peter
Rundel. Dirección de escena: Ludovic Lagarde. Producción deT&M París en coproducción
con Casa da Música de Oporto, Festival Música de Estrasburgo y Schauspielfrankfurt, con el soporte del Réseau Varèse y el Programa
Cultura 2000 de
La masacre de París es el motivo empleado por el
compositor Wolfgang Mitterer
(Lienz, 1958) en este espectáculo. El libreto ha sido
convenientemente reducido a partir del drama de Marlowe,
sin que se pierda su sentido. El tema de fondo es el poder que instiga el
fanatismo y que justifica de ese modo la violencia. Los cinco cantantes
solistas hacen un trabajo espléndido y desgarrador, entre aullidos, gritos,
alaridos y algún susurro. La pieza es un ensayo sobre el grito en sus
distintas variantes. La tecnología
aporta una amplificación bien ajustada que ayuda, sin estorbar ni restar
calidad a las voces, aunque estas no huyen de tonos que son a veces
desagradables. Las líneas vocales se entremezclan con un tapiz sonoro
vivísimo, lleno de citas, de sonidos fugaces, sugerentes, a veces identificables
y otras veces no. El breve conjunto instrumental añade interesantes efectos
en directo, sumando una especial y original calidad acústica. El director
desempeña una tarea de coordinador más que de director en el sentido
convencional del término. La puesta en escena es sobria e impecable. Los
personajes hacen su aparición en calles de luz, dentro de una sobria caja
negra, hieráticos y fantasmales. Una bailarina
introduce el movimiento con varios desnudos que terminan por resultar redundantes.
Pantallas con letras e imágenes conforman todo el decorado. Una cámara aporta
primeros e inquietantes planos en directo. El espectáculo tiene una magnífica
factura, pero escasa estructura. El tenso ambiente de violencia sorprende
inicialmente para desembocar en cierta confusión. Las estupendas ocurrencias
sonoras y visuales se agotan en los primeros minutos y en las sucesivas
escenas aparecen escasas novedades. Hubo media entrada de incondicionales seguidores
que apreciaron con sus aplausos la calidad del espectáculo. |