Saura y el flamenco
Por Víctor
Pliego de Andrés
Flamenco hoy. Dirección: Carlos Saura. Dirección musical: Chano Domínguez. Coreografía: Nani Paños y Rafael Estévez. Escenografía:
Laura Martínez. Diseño de luces: Paco
Belda. Vestuario: Antonio Alvarado. Al
baile: Rocío Molina, Pastora Galván, Rafael Estévez, Nani Paños, Concha Jareño. Laura
Rozalén, David Coria, Jonatan Miró, Álvaro Paños,
Rosana Romero, Carmen Manzanera, Guadalupe Torres, María Fernández, Ana
Agraz, Adrián Santana, Mónica Iglesias, Andoitz
Rubial, Lara Pla. Al cante: David
Palomar, Jesús Méndez, Blas Córdoba, Israel, La Tremendita, La Genara,
Alba Carmona. Al toque: Chano
Domínguez (piano y teclados), Antonio Rey (guitarra), Daniel Jurado
(guitarra), Israel Suárez “Piraña” (percusión), Sergey
Saprychev (percusión), Marina Albero (salterio,
zanfoña y teclados), Ernesto Aurignac (saxo y
flauta), Martín Meléndez (bajo y violonchelo). Veranos de la Villa de Madrid. Escenario
de Puerta del Ángel. Madrid, 19
a 23 de agosto de 2009.

“Flamenco
hoy”, un espectáculo de Carlos Saura, ha sido el broche de oro que ha cerrado
los Veranos de la Villa
de Madrid de este año. Es un gran festival flamenco, realizado con muy buen
gusto y lanzado a la búsqueda de nuevos valores dentro de la tradición, en
una línea que a los aficionados siempre les gusta discutir. La música de Chano Domínguez es quizá lo más atrevido, con cierto tono
jazzístico y la incorporación incluso de un
salterio. Se consigue en este curioso mestizaje un buen equilibrio entre
tradición y modernidad, con la participación de jóvenes y excelentes artistas
del cante, del toque y del baile. El programa es muy variado, aunque se hace
largo por no tener descanso y por la ausencia de línea narrativa. Hay nanas,
sevillanas y tangos de Triana, peteneras,
farrucas y saetas, fandangos, guajiras y malagueñas, seguiriyas, solares y zambras, alegrías, bulerías y
rumbas. La sucesión juega acertadamente con los contrastes, aunque predomina
el tono más dramático y desgarrado. Hay varios momentos en los que parecía
terminar, sin hacerlo. La puesta en escena es preciosita y plasma el estilo
creado por Saura en sus trabajos cinematográficos: con grandes panoramas
iluminados, contraluces y sombras, algunas proyecciones. Según sus propias
palabras, Saura ha querido “reinterpretar el género” y rendir un homenaje a
grandes figuras como el bailaor y coreógrafo
Antonio Gades y los cantaores Manolo Caracol y
Antonio Mairena, de quien se celebra el centenario
de su nacimiento. Hay ecos de de Antonia Mercé
bailando a Granados y del sobresalto de Carmen La del Titi.
La producción es excelente y compleja, aunque en los pocos días que pudo
verse en el escenario de Puerta del Ángel faltaron todavía algunos ajustes. La
sonorización fue muy buena y la iluminación a veces arriesgada, pues utiliza
sombras que oscurecen el trabajo de los bailarines. Puede ser, sin duda, un
magnífico espectáculo para exportar y difundir el género por el mundo. El
flamenco tiene aún mucho que decir.