Memoria musical
Por Víctor
Pliego de Andrés
Músicas de Terezín. Canciones de Ilse Weber, Karen Švenk,
Emmerich Kálmán, Robert Dauber, Víctor Ullmann, Edwin Schulhoff, Pavel Haas,
Karen Berman, Johann Sebastián Bach, Carlos Sigmund Taube. Intérpretes: Anne
Sofie von Otter (mezzosoprano), Daniel Hope (violín), Bengt Forsberg (piano),
Bebe Risenfors (acordeón, guitarra y contrabajo). XVI Ciclo de Lied. Teatro
de la Zarzuela
de Zarzuela de Madrid, 5 de octubre de 2009.

El recital de Anne Sofie von Otter ofrecido en el Ciclo de
Lied del Teatro de la
Zarzuela fue inusual y conmovedor por su trasfondo
histórico. Las piezas escogidas (vocales e instrumentales) eran obra de los
artistas recluidos por los nazis en la ciudad de Terezín. Conocida como la
antesala de la muerte, muchos fueron conducidos desde allí a los campos de
exterminio. Solo dos de los compositores escuchados sobrevivieron a la era
nazi. El programa hizo memoria histórica, mostrando el valor redentor de la
música. Por eso, este recital se produjo en un clima muy especial. Fue una
liturgia, una ceremonia de justicia histórica hacia artistas cuya vida fue
cruelmente truncada. Las piezas tienen una calidad desigual, pero todas
fueron interpretadas con mucho gusto y con un respetuoso sentimiento. La
cantante quedó en un segundo plano, haciendo un intencionado ejercicio de
modestia, aunque sus intervenciones fueron siempre impecables. Su gesto supo
ser valorado por el público. Tuvieron un papel virtuosístico el violinista
Daniel Hope y el pianista Bengt Forsberg, acaparando incluso más protagonismo
que la cantante. La participación con distintos instrumentos de Bebe
Risenfors constituyó una aportación musical muy valiosa e inesperada. Los
intérpretes fueron cálidamente aplaudidos, pero los aficionados estaban
dedicando sus ovaciones sobre todo en los artistas asesinados y olvidados. El
recital constituyó un conmovedor encuentro con la memoria histórica de otro
lugar y otro tiempo, pero no tan alejado.