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FILOMÚSICA Revista
musical de publicación en Internet |
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Casi una ópera Theodora. Oratorio en tres partes. Música
de Georg Friedrich Händel. Libreto de Thomas Morell. Reparto: Renata
Pokupić, Anna Stephany, Iestyn Davies, John Mark Ainsley, Simon
Kirkbride, Richard Rowntree. Gabrieli Consort
and Players. Director
musical: Paul McCreesh.
Teatro Real de Madrid, 7 de octubre de 2009.
Hace 250 años que murió Händel y
tal efeméride es la afortunada excusa que el Teatro Real argumenta para
ofrecer distintas actividades en torno al genio. El cúmulo de celebraciones
nos hace perder la cuenta de los aniversarios, pero cualquier homenaje a Händel es siempre merecido y bienvenido. Sus oratorios
son auténticas óperas sin escena, lo cual conviene perfectamente a un
concierto puntual en este templo de la ópera que es el Teatro Real. Theodora fue ofrecido en una inmejorable
versión del Gabrieli Consort
and Players bajo la
dirección de Paul MacCreesh.
El maestro tiene un brío infatigable y un exceso de nervio (muchas
pulsaciones innecesarias), pero está atento y controla los detalles. El coro
sonó estupendamente, bien articulado y perfectamente comprensible. La
orquesta se oyó bellísima, con unos metales sobresalientes y un color rico e
irisado. Los cantantes solistas se reservaron lo mejor para el final,
administrando fuerzas en lo que fue una larga actuación. Todos se fueron
creciendo tras la pausa y acabaron por seducir tras un arranque frío. El dúo
final entre Theodora (Renata Poupić)
y Didymus (Iestyn Davies) fue maravilloso. El público que asistió no era,
obviamente, degustador habitual de exquisiteces barrocas, y pudimos advertir
algunas deserciones durante el descanso de los más desubicados. Pero los que
resistieron, quedaron cautivados por la música y la versión, y aplaudieron
con ganas. |
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