Revista musical de publicación en Internet
(crítica publicada el día 30-5-2009)

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

La rígida morbidez de Suttgart

Por Víctor Pliego de Andrés

Romeo y Julieta, Ballet en tres actos basado en la tragedia homónima de William Shakespeare. Música de Sergei Prokofiev. Ballet de Stuttgart. Coreografía: John Cranko. Escenografía y figurines: Jürgen Rose. Dirección musical: Wolfgang Heinz / Glenn Prince. Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid). Teatro Real de Madrid, del 11 al 16 de mayo de 2009.

 

 

El Ballet de Stuttgart ha presentado en el Teatro Real su espectáculo insignia: el Romeo y Julieta que coreografió en 1962 John Cranko. Es una creación legendaria que sigue viva, testimoniando un importante capítulo de la historia del ballet en el siglo XX. Es un ballet neoclásico, muy bien armado, tenso, estirado, muy narrativo, pero con una claridad y limpieza que aún hoy asombra. La pantomima adquiere una especial frescura y alcanza el clímax en varias luchas escénicas a espada, maravillosamente coreografiadas, dignas de las películas de Errol Flynn. Todas las bailarinas y bailarines son espectaculares, y demuestran un dominio fantástico de la técnica más académica, combinado con una estimable sensibilidad hacia la interpretación actoral. Descubro en los movimientos de esta compañía una especial calidad expresiva, latente en una maravillosa fluidez, una sutil elasticidad, incluso cierta morbidez, dentro de la inquebrantable adhesión al rigor que exige el ballet clásico.

 

El programa de mano indica, muy intencionadamente, que John Cranko (1927-1973) firma la coreografía y la dirección de escena. La puesta en escena, con decorados y figurines de Jürgen Rose, tiene un enorme interés plástico e histórico, por el uso, hoy raro, de telones pintados, perspectivas, bambalinas y muy sugestivas arquitecturas, geométricas y lineales. Todo resulta encantadoramente retrográdo e ingenuo. La música de Prokofiev es irresistible, y el trabajo del Ballet de Stuttgart consigue ponerse a la misma altura, brindando a los espectadores un doble placer. La Orquesta del Teatro Real ofreció una versión colorista y espectacular, bajo la dirección alterna de dos maestros: Wolfgang Heinz y Glenn Prince. La presencia del Ballet de Suttgart en Madrid ha sido un gran acontecimiento y el espectáculo ofrecido ha deleitado por igual a públicos de muy diferentes perfiles.

 

(Fotografía: Javier del Real)

www.teatro-real.com