Revista musical de publicación en Internet
(crítica publicada el día 30-5-2009)

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

Sinfonía cinematográfica

Por Víctor Pliego de Andrés

Concierto-Proyección. Murnau. Eine deutrsche Volssage. (Fausto. Una leyenda popular alemana). Película de Friedrich Wilhelm Murnau, basada en las obras de Johann Wolfgana von Goethe y Christopher Marlowe, y en el manuscrito de Ludwig Berger. Música para la película de Jesús Torres. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Solistas: Sonia de Munck (soprano) y María José Suárez (mezzosoprano). Director: José Ramón Encinar. Teatro de la Zarzuela, Madrid, 19 de mayo de 2009.

 

 

El cine-concierto que este año se ha presentado en el Teatro de la Zarzuela, con la colaboración de la Orquesta Sinfónica de la Comunidad de Madrid, ha sido el décimo que se ha ofrecido en estos últimos años. Se cierra una década, y el ciclo se despide del teatro de la calle Jovellanos para trasladarse, a partir del año que viene, a los nuevos Teatros del Canal. El adiós se ha celebrado el Fausto de Friedrich Wilhelm Murnau, con una música de estreno que ha sido encomendada al compositor Jesús Torres (Zaragoza, 1965). Una vez más, la unión de arte musical y cinematográfico ha arrojado un magnífico resultado. La película de Murnau, de 1926, es una obra impresionante y monumental, de la que merece disfrutar en pantalla grande, aunque sea en vídeo. Lástima que no se haya optado por una proyección cinematográfica que hubiera destacado muchísimo mejor las maravillosas luces y sombras de esta obra maestra, que sorprende por la fuerza pictórica de sus imágenes, y por los inmensos recursos técnicos, sorprendentes para aquellos años, que pone en juego.

 

Jesús Torres ha compuesto una música magnífica, también monumental (104 minutos) y llena de luces y sombras, de sonoridades complejas, de timbres sutiles, de grandes efectos y superficies sonoras. Es una partitura plenamente sinfónica, que muestra la excelente factura y dominio de la escritura orquestal que ya pudimos comprobar en La tumba de Antífona (2003) o en su Sinfonía (2005). Realmente lo que ha escrito Torres es una especie de gran poema sinfónico, sobrecogedor y colosal, que genera un interesantísimo diálogo con las imágenes, un contrapunto polifónico, en nueve bloques que conforman una sucesión de movimientos.

 

Álvaro Guibert ofrece en las notas del programa de mano unas agudas consideraciones a este respecto, analizando el discurso distanciado que desarrollan la música y las imágenes en dos planos paralelos. El Fausto de Torres está concebido para la proyección, pero tiene entidad más que suficiente para convertirse en una pieza orquestal autónoma, como auguró que ocurrirá. Este espectáculo se repetirá próximamente en el Escorial, cosa que, lamentablemente, no se ha producido ocurrido con los que le han precedido y que se han quedado reducidos a un evento único. Una vez más hemos de señalar lo interesante que sería dejar constancia en DVD de estos trabajos, pero parece ser que el alto precio de los derechos cinematográficos lo impedirá una vez más, limitando la difusión de un trabajo extraordinario.

http://teatrodelazarzuela.mcu.es/