Revista musical de publicación en Internet
(crítica publicada el día 24-1-2009)

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

Para todas las edades

Por Víctor Pliego de Andrés

El retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla. Versión musical y escénica de un episodio de El ingenioso caballero Don Quixote de La Mancha, de Miguel de Cervantes. Reparto: Marc Canturri, Mikeldi Atxalandabaso, Olatz Saitúa / Ruth González. Director musical: Josep Vicent. Director de escena: Enrique Lanz. Orquesta-Escuela de la Sinfónica de Madrid. Producción del Teatro Real, el Gran Teatro del Liceu de Barcelona, la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera, el Teatro de la Maestranza de Sevilla, la Fundación Ópera de Oviedo, la Fundación del Teatro Calderón de Valladolid y la Compañía Etcétera, con la colaboración de la Junta de Andalucía. Teatro Real de Madrid, días 16 y 18 de 2009, y Auditorio de la Universidad Carlos III de Madrid, Leganés (Madrid), 24 de enero de 2009.

 

Fotografía: A. Bofill

El retablo de Maese Pedro en una pequeña joya a la que se acude con frecuencia en conciertos destinados a niños, tal vez por la presencia de las marionetas. Sin embargo no es, ni mucho menos, una pieza infantil. La música es moderna y difícil, el texto complicado, la trama poco clara, con la confusión entre realidad y fantasía, y la escena es muy barroca, con la presencia del teatro dentro del teatro. Estamos ante una pieza adulta, que no es precisamente adecuada para los más pequeños, aunque tiene algunas virtudes pedagógicas como son su brevedad, el empleo del  castellano, y las referencias, más o menos familiares, a un remoto lenguaje nacionalista. El Teatro Real se llenó de niños deslumbrados por la monumental sala, por las voces e instrumentos en directo, y por la espectacular puesta en escena de Enrique Lanz, director de la Compañía de Títeres Etcétera. Con los niños acuden también padres motivados y creo que en muchos casos también primerizos. Con frecuencia observo que estas producciones calificadas como “pedagógicas” o “para niños y jóvenes” entusiasman mucho más a los padres que los principales destinatarios, mucho más adictos a la televisión, al cine o a los videojuegos que al teatro. En cualquier caso, tampoco es malo huir de esa innecesaria infantilización que en otros ámbitos tantos estragos causa. En esta producción intervienen, además del madrileño Teatro Real, otros coliseos de Barcelona, Bilbao, Sevilla, Oviedo y Valladolid, cuyo número habla de gran interés que este tipo de proyectos despierta. Se ha estrenado a principios de años en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona y suponemos que visitará en los próximos meses las otras sedes. Como preámbulo al Retablo, se ha incorporado el Concierto para clave, flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo, que nos sitúa en el particular universo sonoro de Falla. Iván Martín se encarga del clave, escoltado por un excelente quinteto que combina jóvenes y veteranos profesores de la Orquesta Sinfónica y de su Orquesta-Escuela. En el transcurso del concierto empieza la acción con sombras y proyecciones que sugieren los preparativos del retablo. Tanto los personajes protagonistas como los títeres son presentados con marionetas gigantescas, fabricadas con la colaboración de maestros falleros. Es un formato inusual y muy llamativo, que permite presentarlas en salas grandes ante un público multitudinario que no se pierde detalle. Aunque los personajes “reales” están claramente diferenciados de los “títeres”, el resultado es algo extraño, pues no resulta fácil asociar las voces de los intérpretes a los muñecos mecánicos. Los cantantes hacen una excelente labor, sin participar en la acción, y con las voces ligeramente amplificadas. La utilización de este refuerzo técnico, exquisitamente afinado por el quipo técnico del teatro, es un gran acierto. Lo habíamos echado de menos en otras producciones parecidas. La amplificación es idónea y resulta de gran ayuda cuando está tan bien utilizada y ajustada como ocurre en este caso. La compañía Etcétera tiene una larga experiencia en este terreno y ha participado en numerosos y magníficos espectáculos relacionados con la música clásica. En el Teatro Fernán Gómez Madrid pudimos ver, hace dos años, su fantástica versión del Carnaval de los Animales. Además, el director de esta compañía granadina, Enrique Lanz, es nieto de Hermenegildo Lanz, el artista que colaboró con Falla creando el guiñol empleado en el estreno de El retablo que tuvo lugar en París, en 1923. La Orquesta-Escuela hace un trabajo excelente, dirigida con grabo por el joven maestro Josep Vicent. La producción es una delicia: rebosa calidad y buen gusto. Gusta a niños y a mayores.

http://www.teatro-real.com/

 

http://www.etcetera-teatro.es/