Revista musical de publicación en Internet
Número 88º (Addenda) 22-12-2008

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

Historias con el Cuerpo

Por Víctor Pliego de Andrés

Baile de Máscaras. Coreografía, idea original y dirección: Ángel Rojas y Carlos Rodríguez. Música: José Nieto y Daniel Jurado. Texto: Antonio Hernández Centeno y Luis García Montero. Iluminación: David Pérez, Escenografía: Ricardo Sánchez-Cuerda. Figurinista: Rosa García Andujar. Director dramático: Antonio Hernández Centeno. Bailarines solistas: Ángel Rojas, Carlos Centeno, Rafael Rivera / Daniel Doña. Actor: Félix Gómez. Cante: Pedro Obregón. Teatro Albéniz. Madrid, del 19 al 30 de noviembre de 2008.

 

 

 

Las efemérides de 1808 se han celebrado en Madrid con iniciativas rancias, lastradas por una ideología nacionalista algo trasnochada. Entre las propuestas que hemos visto, se distingue el “Baile de Máscaras” creado por la Compañía de Rojas y Rodríguez. Se trata de una producción impulsada por la Fundación Dos de Mayo Nación y Libertad, en colaboración con la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid. Es un espectáculo de danza, fresco y original, de raíz española, novedoso dentro de la trayectoria de estos dos artistas que son Rojas y Rodríguez. Han sabido combinar muy acertadamente la modernidad con las formas tradicionales. Como siempre, hacen alarde de sus solos en un duelo, pero fuera de ese elemento que es recurrente en sus piezas, lo demás resulta novedoso. En esta ocasión incorporan textos alusivos a la celebración y una estructura narrativa. El texto dramático de Antonio Hernández Centeno, con la colaboración del poeta Luis García Montero, es excelente y lo interpreta estupendamente el actor Félix Gómez, encarnado a un testigo o narrador de lo que acontece en un sanatorio mental, desde, como “Voz del Pueblo”. Entre los locos aparecen, como grandes máscaras o guiñoles, los personajes de Napoleón (Daniel Doña / Rafael Rivera), Fernando VII (Ángel Rojas) y Goya (Carlos Rodríguez). Todos los bailarines, los tres solitas y los doce  de la compañía, bailan con alegría, entrega y primor. No me gusta la música que José Nieto hace para la danza, pues siempre me parece demasiado densa. En este caso utiliza un sexteto de instrumentistas que tocan en directo, con exceso de percusión y con una amplificación tan estruendosa que enmascara completamente la presencia viva de los músicos, echando a perder su trabajo. El cantaor Pedro Obregón tiene algunas intervenciones con voz clara y bonita, y se salva del lío. Ricardo Sánchez-Cuerda ha concebido un espacio moderno pero teatral, que funciona muy bien. La parte plástica se redondea con una estupenda iluminación de David Pérez y un original vestuario de Rosa García Andujar. Todas las colaboraciones, excepto la musical, tienen una excelente calidad y sintonizan a la perfección con las ideas creativas de Rojas y Rodríguez. En 1995 fundaron la Compañía Nuevo Ballet Español, que en este espectáculo pasa a llamar Rojas y Rodríguez. Los versos de García Montero dicen: “Que respondan los cuerpos. / Amor, dolor, la lluvia, / historias que se dicen con el cuerpo.” Y eso es lo que podemos disfrutar en el escenario.

http://www.rojasyrodriguez.com/