Revista musical de publicación en Internet
Número 88º (Addenda) 22-12-2008

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <  

 

Brahms entre amigos

Por Víctor Pliego de Andrés

 

Recital de Lieder de Johannes Brahms. Marlis Petersen (soprano), Stella Doufexis (mezzosoprano), Werner Güra (tenor), Konrad Jarnot (barítono), Christoph  Berner (piano), Camillo Radicke (piano). XV Ciclo de Lied. Teatro de la Zarzuela. Madrid, 15 de diciembre de 2008.

 

 

El refinado ciclo de Lieder de Caja Madrid en el Teatro de la Zarzuela ofrece por lo general recitales de voz y piano con cantante y acompañante. Rara vez han sido más los artistas. En esta ocasión se han reunido en una interesante programa que desembocó en las “Canciones de amor a ritmo de vals”, escritas para cuarteto vocal y piano a cuatro manos. Son canciones festivas, graciosas, de un postromanticismo que conserva su lirismo, sin la euforia ni vehemencia inicial. El ritmo de vals les da cierto tono frívolo que inevitablemente nos remite al mundo de la opereta. Los intérpretes los ofrecieron en versiones impecables, de perfecto estilo, sin mayores pretensiones que hacer y disfrutar con una música recreativa en un entorno social donde la cooperación se traslada también a la escritura escogida. Brahms compuso en varias ocasiones este tipo de Lieder “polifónicos” que cantan tanto coros como solistas, en los que el elemento social y participativo es fundamental. La sesión se hubiera redondeado con el público coreando algún estribillo. Antes de llegar a este clímax del tres por cuatro, la primera parte de la velada fue un festival Brahms en la cual cada uno de los cantantes interpretó un bloque de canciones por separado. Pudimos apreciar la voz segura y ágil de la soprano Marlis Petersen; la delicadez en el timbre y en los matices de la mezzo Stella Doufexis; el apoyo y la gracia del tenor Werner Güra (tenor); y el buen estilo del barítono Konrad Jarnot. Todos los cantantes mostraron un estilo depurado pero diferencias que se pusieron de relieve tanto en las actuaciones individuales como en la conjunta. También compartieron una técnica canora común muy de la escuela alemana: con mucha resonancia de cabeza y muy poco pecho; adecuada para estos Lieder, pero que sería extraña en otros repertorios. Se alternaron diligentemente al teclado Christoph  Berner y Camillo Radicke, para terminar tocando codo con codo, sin renunciar cada uno a sus personal toque. Las canciones solistas fueron mucho más líricas y en ellas pudimos apreciar la mejor inspiración de Brahms, con melodías y armonías deliciosas. El colofón “polifónico” fue mucho más vulgar, pero estuvo cargado de interés. Aunque tuvo carácter monográfico en torno a la figura de Johannes Brahms, fue un recital muy heterogéneo y algo complicado en su traza y realización, no solo por los intérpretes y sus diferencias, sino también por el repertorio. A pesar de ello, fue sumamente interesante y cumplió, sin ser gran éxito, ante el muy selecto público que acude a este ciclo madrileño.

http://teatrodelazarzuela.mcu.es/