¿Y si la historia no fuera cómo nos la han contado?,
¿Y si las mujeres hubiesen estado realmente ahí, de igual forma que los hombres, construyendo la historia de los pueblos?
Este espacio está dedicado a reivindicar la memoria de algunas de ellas, mujeres sabias todas ellas, y rendirles un homenaje.
Y también a reconocer el trabajo de muchas de las que hoy en día siguen y seguimos luchando, por un mundo más justo.
...Contra el olvido está la palabra. Contra la muerte total está el relato de otras vidas. Con la palabra, con el conocimiento de lo que se va, morimos un poco menos. Nuestras vidas ya no parecen tan efímeras. Con la recuperación de la palabra de los demás nuestra vida es menos muerte.
Montserrat Roig
Aspasia de Mileto
Nació en Mileto, Asia menor, hacia el año 470 aC, y murió en Atenas en el 410.
Fue hija de Acilia y Axioco, ambos griegos. Desde pequeña fue confiada a la custodia de Targelia, belleza legendaria dedicada a la formación de hetairas (cortesanas) para los altos círculos griegos.
Era
poseedora de tal hermosura que fue comparada con Afrodita; sin embargo su
inteligencia trascendió el tiempo. Fue educada en la escuela de Tagrelia en
Mileto, donde estudió matemáticas, filosofía, política, cocina, caligrafía,
contabilidad, estética, poesía, escultura, pintura, artes, canto, danza,
deportes, fisiculturismo, oratoria, declamación y artes amatorias, todo ello
importante para que una mujer se desempeñara como una buena cortesana, pues
había que enamorar al hombre con el cuerpo y con la mente.
Aspasia fue vendida a un sátrapa persa, quien la lleva a su harén; ahí vivió en carne propia la denigración que sufrían todas las mujeres. Sus múltiples cualidades dejan al hombre perdidamente enamorado. Como ella no estaba dispuesta a vivir en esas condiciones, ni a ser un mero objeto de decoración, pide su libertad, que él le concede. A partir de ese momento se propone luchar para alcanzar la libertad física e intelectual de las mujeres, y darles el lugar que les correspondía en la sociedad. Sabía que esto sería imposible de alcanzar en Persia, un pueblo bárbaro, por lo que se traslada a la culta Atenas, donde también topará con atavismos.
Años después recibe la cuantiosa herencia que le deja el persa; así puede fundar su célebre Escuela para Mujeres, comparada en prestigio y estilo con la de Safo, que funcionaba en la isla de Lesbos y donde las mujeres eran educadas para ser libres.
A la escuela de Aspasia ingresaban señoritas de 12 a 17 años que recibían educación en todas las áreas; especialmente se les enseñaba a usar su inteligencia, para que fueran dignas ciudadanas atenienses.
Pericles, el gran militar y estadista, bajo cuyo mando Grecia floreció en todo su esplendor, quedó impresionado por la personalidad e inteligencia de Aspasia y se enamora perdidamente de ella, a la vez que comprende su lucha.
El pensamiento y forma de vida de Aspasia, como es de esperar, le ganaron muchos enemigos, e incluso fue llevada a juicio acusada de herejía, inmoralidad y agitación, pero Pericles la defendió y fue exonerada, aunque no por ello dejó de ser considerada una mala influencia para las mujeres de Grecia.
Algunos historiadores consideran a Aspasia responsable de la rebelión de Samos en el año 440 aC, y de la Guerra del Peloponeso, año 431 aC. Años después de concluida la Acrópolis en Atenas, Pericles muere y Aspasia continúa con su escuela. Volverá a casarse con el demócrata Lisides, con quien tiene otro hijo. La mujer murió a los 60 años.
La historia, escrita por los varones, ha pasado por alto el nombre de Aspasia. A pesar del gran tiempo transcurrido se ha rescatado la huella de las grandes inteligencias de los varones atenienses, pero se ha dejado en el olvido a una mujer como Aspasia, precursora además de la lucha por la equidad humana y la igualdad jurídica entre sexos.
Christine de Pizan (1364-1430)
Era de origen veneciano, aunque pasó gran parte de su vida en Francia, puesto que su padre era el astrólogo de Carlos V de Francia. Se casó a los quince años, fue madre de tres hijos y enviudó a los veinticinco. Decidió dedicarse a la escritura pese a la oposición masculina, por ello se la ha calificado como la primera escritora profesional de la literatura francesa. La Ciudad de las Damas permite considerarla una precursora del feminismo moderno.
Maria de Zayas y Sotomayor
No sabemos mucho de la vida de Maria de Zayas y Sotomayor. Solo sabemos que es de Madrid, probablemente nacida en 1590. Escribía en Madrid entre 1620 y 1630. Escribía dos colecciones de novelas y una obra de teatro. El resto de su vida es especulación que los críticos estiman por sus obras. Los críticos piensan que su padre era oficial militar quien era probablemente un caballero de la corte en España. Maria de Zayas era de la clase aristocrática. Lo que escribía era de la vida de la mujer en su propia clase.
Sor
Juana Inés de la Cruz
(1651-1695)
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, nació en 12 de noviembre de 1651 en San Miguel de Nepantla, Amecameca. Fue hija de padre vasco y madre mexicana.
Su
genio manifestóse bien temprano, pues a los tres de edad ardía ya en deseos de
saber leer y escribir; a los ocho compuso una loa al Santísimo Sacramento, y a
los diecisiete, ya cumplidos aún, domina --dice Karl Vossler-- "el difícil
estilo culterano y está igualmente bien versada en todos los géneros y
métricas de la literatura española". Bastáronle veinte lecciones, que le dictó
en bachiller Martín de Olivas, para dominar el latín con absoluta maestría. Su
cultura, enciclopédica, era vastísima. Religiosa desde las dieciséis años
(inicialmente en el Convento de Santa Teresa la Antigua y posteriormente en el
de San Gerónimo) en el claustro vio cristalizar la mayor parte de su obra, no
obstante lo cual buena parte de ella tiene como motivos asuntos profanos. Tuvo
a su cargo la Tesorería del Convento y declinó dos veces el puesto de Abadesa,
quele fue ofrecido.
Antes de profesar, fue dama de la esposa del virrey Mancera.
Olympe
de Gouges
Olympe
de Gouges (1748-1793) se convirtió en una de las primeras mártires por la
causa de la mujer. La tragedia de esta intelectual, ilustrada, feminista,
revolucionaria (quizá la única y verdadera figura revolucionaria dentro de lo
que se denomina Revolución francesa), es a la vez el reverso y el anverso de
uno de los fenómenos más influyentes en la historia de las ideas (en sentido
general: ideas políticas, sociales, culturales, científicas, etc).
Esto porque si bien es cierto que a la Revolución se le considera el vademécum de los Derechos Humanos, éstos eran sesgados, inclinados, hacia los Derechos masculinos, olvidándose de los Derechos de la mujer en todas sus condiciones y estamentos sociales.
Así lo planteó la misma Olympe en su declaración de ciudadanía de la Mujer ante la asamblea revolucionaria. Esto le costó el arresto y luego la decapitación. ¿Entonces las acciones y acontecimientos experimentados por de Gouges cuestionan la universalidad de los Derechos revolucionarios? ¿Estos Derechos devenidos del lema: «Igualdad, Libertad, Fraternidad» eran en sí mismo excluyentes?
Mary Wollstonecraft
Mary Wollstonecraft, escritora
inglesa (1759-1797) y una de las iniciadoras del pensamiento feminista.
Es autora de Vindicación de los derechos del hombre y (1791) y de Vindicación de los derechos de la mujer (1792), obra en la que condena la educación que se daba a las mujeres porque las hacía "más artificiales y débiles de carácter de lo que de otra forma podrían haber sido" y porque deformaba sus valores con "nociones equivocadas de la excelencia femenina".
Las primeras feministas pensaban que una misma educación para hombres y mujeres daría lugar a la igualdad entre ambos sexos, pero Mary Wollstonecraft va más allá, pidiendo que las leyes del Estado se usaran para terminar con la tradiciones de subordinación femenina, y fuera el Estado quien garantizara un sistema nacional de enseñanza primaria gratuita universal para ambos sexos. Reta al gobierno revolucionario francés a que instaure una educación igualitaria que permitiría a las mujeres llevar vidas más útiles y gratificantes. Las mujeres con otra educación podían haber "practicado la medicina, llevado una granja, dirigido una tienda, y serían independientes y vivirían de su propio trabajo".
Aceptaba las opiniones de Rousseau sobre la educación de los muchachos, pero le parecían deplorables y empobrecedoras para las jóvenes sus opiniones sobre ellas. Según Rousseau, la educación debía prepararlas para realizar correctamente su futuro papel de esposas. Según Wollstonecraft, el objetivo de la educación "es conseguir carácter como ser humano, independientemente del sexo al que se pertenezca".
La responsabilidad que Wollstonecraft atribuye al Estado respecto a la educación aparece también en sus escritos sobre el matrimonio: debía intervenir para rescatar a las mujeres de maridos crueles y de aquellos que abusaban de su fuerza. En la novela póstuma María, o las injusticias que sufre la mujer (1797), retrata un matrimonio de pesadilla y aparece en las últimas páginas la petición de divorcio que María le hace a un juez.
Al creer que el Estado debía reformar el matrimonio y la educación y que las leyes debían acabar con la subordinación de las mujeres y que éstas no debían ser excluidas de la vida política, Mary Wollstonecraft inicia una nueva era en el discurso feminista.
Flora Tristán
Flora Tristán nació en París el 7 de abril en 1803, en plena época napoleónica. Fue hija del coronel Marino Tristán y Moscoso, coronel peruano de la armada española y de la francesa Anne Laisney.
Durante los primeros años de su vida, Flora no se vio privada de nada y crecíó en un hogar siempre concurrido por visitas del nivel de Simón Bolívar y su maestro Sim6n Rodríguez.
La muerte de su padre cuando Flora sólo tenía 4 años sume a la familia en la pobreza. El estado francés revolucionario no reconoce a la viuda ni a los hijos negándoles cualquier bien o derecho.
Por este motivo, Flora comienza a trabajar como obrera en un taller de lítografia. Con apenas 17 años, se casa con el propietario de ésta, André Chazal, y tiene tres hijos, uno de ellos, Aline, será la futura madre del pintor Paul Gaugin.
Decepcionada del matrimonio comienza a trabajar como criada de una familia inglesa, por lo que debe viajar a Inglaterra. Se inicia entonces una lucha legal por la custodia de los hijos que duraría 12 años.
Sus amargas vivencias despiertan en ella un pensamiento y una actitud revolucionaria que la convierte en la precursora del movimiento feminista. Viaja por varios países donde realiza trabajos de toda clase, es en este momento cuando toma conciencia de su condición de "paria".
En 1833 decide viajar a Perú para reclamar la herencia que le corresponde de su padre, pero solamente consigue una pensión mensual. La etapa que pasa en Perú donde asiste a la guerra civil y ve la gran diferencia entre las distintas clases sociales será significante para el futuro de Flora: se convierte en defensora declarada de los derechos y libertades de la clase obrera y de la mujer.
Las persecuciones de su marido continúan, hasta el punto de recibir un disparo que la deja mal herida. Finalmente es condenado y ella consigue liberarse de él.
A raiz de un viaje a Londres, donde Flora consigue penetrar en la cámara de los lores disfrazada de hombre y donde entra en cometo con los obreros que malviven en una sociedad que les da la espalda, decide dedicar sus esfuerzos en un futuro sobretodo a la clase obrera: antes de empezar a gestarse las ideas de Marx y Engels, viaja por toda Francia dando apoyo a los trabajadores de su país.
En 1844 fallece víctima del tifus con solo 41 años, dejándons plasmadas sus ideas y sus vivencias en su prolífica obra, de la cual destacan Peregrinaciones de una paria, Paseos en Paris, Selección de Cartas, una recopilación de cartas del Libertador Simón Bolívar, Unión Obrera así como otros dos libros a favor del divorcio.
Es
una de las mujeres más destacadas de la España del siglo XIX y una de las
iniciadoras del feminismo. Licenciada en Derecho, prolífica pensadora del
derecho penitenciario y de la medicina hospitalaria, practicó con tenacidad
sus ideas, inspiradas en los principios de libertad, de la justicia y de la
caridad. Visitadora de Prisiones de mujeres, organizadora de la Cruz Roja. Fue
también periodista, poetisa, novelista, autora dramática y de zarzuela.
Virginia Woolf
Virginia
Woolf.
Nació el 25 de enero de 1882 en
Londres
Falleció el 29 de marzo de 1941 en Rodemell, Sussex.
Virginia Woolf, cuyo nombre de soltera era Adeline Virginia Stephen, nació el 25 de enero de 1882 en Londres. Nunca fue a la escuela, sus estudios los realizó en su casa.
Hija del biógrafo y filósofo Leslie Stephen, se mudó tras el fallecimiento de éste en 1905, junto a sus dos hermanos, a una casa del barrio londinense de Bloomsbury que se convirtió en lugar de reunión de librepensadores y antiguos compañeros de universidad de su hermano mayor. En el grupo, conocido como Grupo de Bloomsbury, participó el economista, historiador y ensayista Leonard Woolf, con quien se casó Virginia en 1912. En 1917 ambos fundaron la editorial The Hogarth Press, que le sirvió de puente para lanzarse al mundo de las letras.
Escribió biografías y ensayos tan famosos como Una habitación propia (1929), donde aparece una crítica por la poca valoración de los derechos de la mujer. Su correspondencia y sus diarios, publicados póstumamente, son valiosos tanto para los escritores en ciernes como para los lectores de su obra, y sus obras de ficción son el antecedente de la novela psicológica en la literatura inglesa.
Virginia Woolf representa un hito en la literatura inglesa y como mujer representa la lucha titánica entre los deseos, sueños, expectativas y búsqueda de su propio ser y afectividad.
De salud frágil y enfermiza, se suicidó rellenándose los bolsillos del vestido con piedras y zabulléndose en un río en Rodemell el 29 de marzo de 1941.
Clara Campoamor

Dirigente
comunista española.Nació a las tres de la tarde del 9 de diciembre de 1895 en
Gallarta, Vizcaya (España), en el seno de una familia de mineros. Hija de
Antonio Ibárruri y Juliana Gómez. Mantuvo durante toda su vida un temperamento
que facilitaba reacciones de empuje, arrojo y energía. Contrajo matrimonio con
el también minero y activista Julián Ruiz. Tuvieron seis hijos, pero tan sólo
uno sobrevivió, Amaya. En el año 1917 tomó parte en la huelga e ingresó en la
agrupación socialista de Somorrostro que se convirtió en comunista después de
abril de 1920. Asistió al I Congreso del Partido Comunista de España (PCE) en
1923 y se integró en el comité central en 1930. En 1931 se trasladó a Madrid,
donde comenzó a trabajar en la redacción del periódico comunista Mundo Obrero.
Fue encarcelada en 1931 y 1932. Participó en el séptimo congreso de la Tercera
Internacional, donde se decidió la política del frente único de clase. Durante
la Guerra Civil recorrió el frente republicano con las consignas "no pasarán" y
"antes morir de pie que vivir de rodillas". Desde 1939 vivió exiliada en Moscú.
Fue secretaria general del PCE (1942-1960) y presidenta del mismo (1960-1989).
Regresó a España en 1977 y fue elegida diputada al Congreso por Oviedo. Su
autobiografía se titula "El único camino". Falleció el 12 de noviembre de 1989
en Madrid
Nace
en Málaga el 6 de marzo de 1898. Hace sus estudios elementales con profesores
particulares. Al terminar estudia en la Escuela Normal de Maestras y en 1917 se
traslada a Madrid. Aquí realiza el bachillerato en el Instituto Cisneros,
terminándolo en 1920, e ingresando en la Facultad de Derecho, como alumna no
oficial, carrera que termina en 1924. Desde su llegada a Madrid se aloja en la
Residencia Femenina de Estudiantes, que dirige María de Maeztu, y se paga sus
estudios dando clases particulares y en el Instituto-Escuela, también bajo la
dirección de María de Maeztu.
Sin embargo, es en 1930 cuando su nombre salta a las páginas de todos los periódicos nacionales y extranjeros, como protagonista de un hecho inaudito hasta entonces: fue nombrada letrada de Don Alvaro de Albornoz, uno de los instigadores de la rebelión republicana de Jaca en diciembre de 1930, convirtiéndose así en la primera mujer que actuaba ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina en el mundo. Su actuación no desmereció de la de sus colegas; al contrario, al lograr la absolución de su defendido, le otorgó un gran prestigio.
Enrolada en el partido Radical-Socialista, fue designada para formar parte de la candidatura republicana a las Cortes por Madrid, resultando elegida diputada, junto con Clara Campoamor, de las Cortes Constituyentes de 1931.
Sus intervenciones en el Parlamento son escasas y, en especial, se la recuerda por sus discursos en contra del voto femenino en igualdad de condiciones que el varón, siguiendo la disciplina del partido, y con la convicción de que la mujer española del momento, carecía de la mínima preparación social y política, como para votar responsablemente, y, por influencia de la Iglesia, sería un voto conservador, en detrimento de los partidos de izquierdas.
Tampoco fue muy intensa su labor en la Academia de Jurisprudencia y Legislación, donde ingresa recién proclamada la República. Paralelamente lleva a cabo lo que ella misma califica como "la tarea más importante de mi vida": la Dirección General de Prisiones, para la que se la nombra en 1931 y en la que permanecerá hasta 1934.
En 1933 se presentó a las elecciones, pero no sacó acta de diputada, por lo que se dedicó con más intensidad a sus funciones como Directora General de Prisiones, que deja al año siguiente.
En 1936 vuelve al Parlamento como diputada del Frente Popular. Al estallar la Guerra Civil marchó al frente del Guadarrama. Terminada la Guerra de 1936-39 y antes de iniciarse la II Guerra Mundial, colabora en la salida de refugiados españoles desde Francia a América, pero, habiendo estallado ya la conflagración en Europa, las autoridades de Vichy le impidieron embarcar y permanecerá en París durante los cuatro años de la ocupación nazi. Esta parte de su vida nos la cuenta en Mis cuatro años en París (1948).
Finalizada la guerra, marcha a Méjico, donde estuvo trabajando en la Escuela de Capacitación para el Personal de Prisiones, hasta que en 1950 se incorpora a las Naciones Unidas en la sección de Defensa Social, cargo que abandona dos años después.
En 1954 funda la revista Ibérica, con la finalidad de ofrecer a los exilados españoles las noticias que sucedían en España.
Aunque viajó a nuestro país después de la muerte de Franco, volvió a Nueva York, donde pasó el resto de su vida, hasta su muerte el 26 de septiembre de 1987.
Simone de Beauvoir
| Simone de Beauvoir (1908-1986) |
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| Novelista francesa existencialista y feminista. Hasta 1943 fue profesora de filosofía. Tras conocer a Jean Paul Sartre en la Sorbona, en 1929, se unió estrechamente al filósofo y su círculo. En su primera novela, La invitada (1943), exploró los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros (1944) y Los mandarines (1954), novela por la que recibió el Premio Goncourt. Las tesis existencialistas, según las cuales cada uno es responsable de sí mismo, se introducen también en una serie de obras autobiográficas, entre las que destacan Memorias de una joven de buena familia (también conocida como Memorias de una joven formal) (1958) y Final de cuentas (1972). Sus obras ofrecen una visión sumamente reveladora de su vida y su tiempo. Entre sus ensayos escritos cabe destacar El segundo sexo (1949), un profundo análisis sobre el papel de las mujeres en la sociedad; La vejez (1970), sobre el proceso de envejecimiento donde critica apasionadamente la actitud de la sociedad hacia los ancianos, y La ceremonia del adiós (1981), donde evoca la figura de su compañero y colega de tantos años, Jean Paul Sartre | |
Fátima Mernissi
| Fátima Mernissi (1940) | ![]() |
| Escritora marroquí nacida en Fez. Es historiadora, ensayista, doctora en sociología y profesora universitaria en el Institut Universitaire de Recherche Scientifique de la Universidad Mohamed V de Rabat. Es una de las intelectuales del Magreb mas conocidas en Occidente, destacando por su defensa de los derechos de la mujer. Luchadora infatigable para dar a conocer una cultura humanista, alejada de los estereotipos y de la manipulación política, es consultora de la UNESCO, y se ha especializado en el estudio de la condición femenina en las sociedades musulmanas. Sus obras más destacadas son, Sexo, ideología e Islam (1975), Marruecos a través de sus mujeres, El miedo a la modernidad, Aixa y el hijo del rey o ¿quién puede más el hombre o la mujer?, Sueños en el umbral, Memorias de una niña del harén, Sultanas olvidadas (1990), El harén político y La mujer en la otra orilla. Su obra se ha traducido a varios idiomas. En el año 2003 recibió junto a Susan Sontag el Premio Príncipe de Asturias de las Letras | |
Nació en la ciudad de México el 30 de
diciembre de 1948. Es diputada de representación proporcional por la cuarta
circunscripción. Es etnóloga y doctora en Antropología; profesora de la
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, y de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México; feminista y asesora de
diversos organismos internacionales y de organizaciones de mujeres de América
Latina y de España. Fue militante del Partido Comunista Mexicano y fundadora
del PRD. Es autora de varios libros y de múltiples trabajos de investigación
sobre la condición de género y feminismo, y sobre desarrollo y democracia. Es
secretaria de Organización del Colegio de Académicos Universitarios de la
UNAM, coordinadora de los Talleres Casandra de Antropología Feminista.
Actualmente es Diputada enla Cámara de México
y Presidenta de la Comisión
especial Congreso-Senado de los femicidios en la República Mexicana.Continuará...
Aunque siempre nos quedaremos cortas a la hora de recuperar la memoria histórica de todas las que nos precedieron en la lucha por un mundo más justo.