La cuna de los Salzillo
Fue una tarde, aun calurosa, de octubre de 2.006. Sentía esa sensación extraña que a veces nos turba al visitar por primera vez una ciudad; sus calles nos resultan tan familiares que estamos convencidos de haber estado allí anteriormente. Mas, esta vez, estaba justificado; había estudiado tanto aquella ciudad que tenía su entramado urbano en la cabeza, conocía todos sus monumentos: el Duomo, el Arco de Adriano, el Mitreo, el expoliado Anfiteatro Campano… llegué, por tanto, a Santa María Capua Vetere y anduve por sus calles de viejas losas gastadas sin necesidad de plano que me orientase. Me sentía en mi ciudad.
Me llevó a Santa María Capua Vetere la curioidad por conocer la ciudad donde nació el escultor Nicolás Salzillo y pintarla para rendir, así, mi particular homenaje a la familia Salzillo en el Tricentenario del nacimiento de Francisco.
Diversas fuentes fijaban el nacimiento de Nicolás en Capua, en fecha imprecisa, pero don Giovanni Laurenza, director de Asuntos Institucionales de la comuna de Santa María Capua Vetere, me informó mediante un correo, de que en su ciudad había nacido un escultor llamado Vicenzo Salzillo cuyos datos biográficos parecían coincidir con los de Nicolás. Era la respuesta más valiosa de las que recibí a los cientos de mensajes que mandé en botellas al océano de la Red. Estaba claro que se trataba del mismo escultor, y el hallazgo del asiento de bautismo nos aclaró definitivamente la fecha y lugar exacto de nacimiento. Su nombre: Vicenzo Doménico Nicola, sus apellidos: Salzillo Gallina, y su nacimiento el día 12 de julio de 1.672 en S. María Capua Vetere. Fue bautizado en la basílica de Santa María Maggiore por el cura Giovanni Ienco al día siguiente. Nos emocionó tener el libro de bautismos en las manos, también mirarnos en el agua de la pila donde fue bautizado. En su ciudad le tienen dedicada una calle desde 1.979, `Via Vicenzo Salzillo, scultore´ con una fecha de nacimiento equivocada que ya han corregido.
Pudimos comprobar que allí no se conocía a Francisco Salzillo, pero fue fácil para nosotros despertar en las autoridades civiles y eclesiásticas de S. María Capua Vetere el interés y la admiración por nuestro escultor, y hemos comprobado que ya consideran que les pertenece también a ellos como hijo de un sammaritano, tal es el gentilicio de los habitantes de aquella ciudad.
Esta exposición es, pues, un apasionado homenaje a la tierra donde nació Vicenzo, como allí le llaman. Tierra, por cierto, donde habitan el 90 % de los italianos apellidados Salzillo. Lugar de historia trimilenaria, Santa María Capua Vetere fue considerada la segunda Roma, la favorita de Adriano donde se retiraba a disfrutar del plácido valle, a descansar. En su anfiteatro, el más grande tras el Coliseo romano, con capacidad para 40.000 espectadores, luchó Espartaco, y desde allí encabezó en el año 73 (A. C.) la rebelión de los esclavos que puso en jaque a Roma. Allí se libró la sangrienta Batalla del Volturno que culminó la Unificación de Italia con Garibaldi a la cabeza. En resumen, es una tierra de historia convulsa y heroica donde cada piedra nos cuenta una historia. Mis pinturas describen las calles de santa Maria Capua Vetere, las mismas por donde anduvo Nicolás; algunas siguen tal como él las conoció, también lugares del entorno como Caserta Vecchia, San Ángelo In Formis, Capua, su ciudad hermana, Maddaloni… Lugares que, según el historiador italiano Fulvio Palmieri, también visitó Francisco Salzillo, en contradicción con los datos que manejan sus biógrafos.
Gracias a mis sabios compañeros de viaje Remigio Tolmo y Pilar, gracias también a Dario Adragna excelente genealogista.
A Nicol, mi esposa siempre.
Zacarías Cerezo